Más de 200 personas participaron en la celebración del día de la familia de la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen

Foto: CCDC

En un ambiente de alegría la Fun­dación Pía Autónoma Asilo An­dresen celebró el día de la fa­milia, el pasado sábado 4 de julio, en una jornada de integración que reunió a más de 200 personas, pertenecientes a 87 familias vinculadas a las tres se­des del Centro de Caridad Infantil La Niña María, incluyendo el programa Las Huellitas de La Niña María, que acompaña a familias de los sectores La Fortaleza y El Talento.

La actividad se convirtió en un es­pacio de encuentro para fortalecer los vínculos familiares mediante la recreación, la convivencia y el com­partir. Niños, padres y cuidadores disfrutaron de diversas actividades orientadas a promover valores como el amor, la unidad, la solidaridad y la esperanza, pilares fundamentales para la construcción de familias fuertes y comunidades más fraternas.

Uno de los momentos más significa­tivos de la jornada fue el testimonio de las familias participantes, quienes expresaron su gratitud por estos es­pacios de acompañamiento. Hilda Chacón, beneficiaria del programa en el sector La Fortaleza, manifestó su alegría por haber participado de esta celebración. “Me siento muy fe­liz de haber venido con mi esposo y mis tres hijos. Pasamos un día mara­villoso, compartiendo como familia y con otras familias que también hacen parte de este programa. Gracias a la Fundación Asilo Andresen por pensar en nosotros y regalarnos estos mo­mentos que fortalecen nuestro hogar y nos llenan de esperanza”, expresó.

Esta iniciativa hace parte de la misión pastoral y social de la Diócesis de Cúcuta y la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, que se desarrolla en favor de las familias más vulnerables, generando espacios de encuentro y acompañamiento que contribuyen al fortalecimiento del tejido social desde el servicio, la solidaridad y el compromiso con la dignidad de cada persona.

Durante la celebración Marta León coordinadora de la Fundación, tam­bién expresó su profundo agradeci­miento a los benefactores y personas de buena voluntad que hacen posible esta labor. De manera especial, desta­có el apoyo del Banco Diocesano de Alimentos, cuya generosa colabora­ción permitió entregar un mercado a cada una de las 87 familias asistentes, como un gesto concreto de solidari­dad y el amor de Cristo con quienes más lo necesitan.

Con acciones como esta, la Iglesia católica reafirma su compromiso de seguir acompañando a la niñez y a las familias de esta zona de frontera, for­taleciendo la unidad familiar y con­vencidos que el cuidado de la familia constituye uno de los caminos más efectivos para construir una sociedad más humana y solidaria.

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