Jóvenes del decanato Asunción de María se preparan para ser testigos de Cristo en sus comunidades

Foto: CCDC

En horas de la tarde del sábado 6 de junio se dieron cita en la parroquia San Lucas Evan­gelista, los jóvenes del decanato Asunción de María y las comunida­des eclesiales juveniles de nuestra diócesis, para vivir una jornada de encuentro, formación y crecimiento espiritual centrada en la acción del Espíritu Santo en la vida de los cre­yentes.

A través de momentos de oración, enseñanza y compartir comunitario, los jóvenes tuvieron la oportunidad de renovar su fe y reafirmar su com­promiso de ser auténticos testigos de Cristo en sus familias, comuni­dades y entornos cotidianos. La jor­nada también permitió fortalecer los lazos de comunión entre los movi­mientos eclesiales juveniles del de­canato, promoviendo una experien­cia de Iglesia viva y cercana.

El delegado diocesano de la pastoral juvenil, presbítero Víctor Alfonso Noriega Portillo expreso: “es her­moso ver como jóvenes de nuestra Diócesis han llegado a este lugar en los Arrayanes sobre el anillo vial, para vivir la experiencia de Dios, primero en la comunidad, segundo en la experiencia del amor y la vi­vencia de la Palabra en la Sagra­da Eucaristía. Por eso, los invito a orar por estas comunidades ecle­siales juveniles que se esfuerzan constantemente por asemejar su co­razón al de Jesucristo. Y recuerden que Cristo es un Cristo joven”.

Este encuentro fue una ocasión pro­picia para que los participantes re­flexionaran sobre su vocación como discípulos misioneros, llamados a anunciar el Evangelio con ale­gría y coherencia de vida, guiados siempre por la fuerza y la sabiduría del Espíritu Santo. Encomendamos a estos jóvenes al Señor, para que continúen creciendo en la fe y per­mitan que el Espíritu Santo ilumine sus decisiones, fortalezca su misión y los impulse a transformar el mun­do con el testimonio de su vida cris­tiana.

Scroll al inicio