
Por: Danelia Cardona Lozada
Médico Psiquiatra – Especialista en Bioética
La eutanasia tiene un grave mensaje para la sociedad: la vida de una persona vale sólo en la medida en que ésta sea útil o que no sea un peso para los demás, dejando el valor y la dignidad de la vida humana a merced de una visión utilitarista de la persona humana. La muerte es parte de la vida, y es un paso que todos debemos dar de la mejor manera posible. Como decía Dame Cecily Saunders, fundadora del movimiento de los hospicios en el mundo: “hay gente que prefiere morir de un infarto en una cancha de fútbol, yo quisiera tener el tiempo para pedir perdón, dar gracias y decir adiós”.