Vida consagrada, un testimonio de oración, servicio y caridad

Foto: CCDC

En unión con la Iglesia universal la Diócesis de Cúcuta realizó el pasado sábado 31 de enero la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada; en compañía del cuadro de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Kacika de Cúcuta. Los religiosos, religiosas y fieles bautizados peregrinaron con el rezo del Santo Rosario, hasta la basílica menor con el propósito de obtener la indulgencia plenaria en este Jubileo Mariano.

Durante la celebración los religiosos recibieron la charla impartida por el presbítero Daniel Alejandro Bolívar Castaño, vicario de pastoral, sobre las insistencias pastorales del 2026; en donde invitó a los religiosos a seguir los cuatro pasos: encuentro, seguimiento, comunidad y envío, acciones necesarias para sembrar la semilla y despertar la fe en las comunidades donde prestan sus servicios.

La jornada finalizó con la Eucaristía jubilar en el marco de la Fiesta de la Candelaria, con la bendición de las luces recordando que Cristo es la luz del mundo. En la homilía, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, obispo de la Diócesis de Cúcuta, resaltó la importancia de venerar la consagración y así mismo, destacó el valor para la Iglesia y la Diócesis de la castidad y obediencia, haciendo visible los votos que se convierten en Evangelio para nutrir la Iglesia y la sociedad. Por último, invitó a los religiosos y religiosas a seguir caminando juntos en comunión, participación y misión.

Scroll al inicio