“El pueblo, sujeto social del cambio”: Mons. Mario del Valle Moronta

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Venezuela, Mario del Valle Moronta, aseguró que el pueblo es el “sujeto social del cambio” y que es quien debe asumir el protagonismo para que las fuerzas vivas estén de su lado.

Mons. Moronta estuvo en días pasados presidiendo en Cúcuta la Eucaristía de las exequias del padre Nepomuceno Pinzón Niño, natural de Santander, Colombia, quien prestó durante muchos años su servicio pastoral en Venezuela.  En la parroquia San Luis Gongaza, Monseñor concedió una entrevista al Periódico La Verdad, expresando cuál ha sido el papel de la Iglesia en medio de esta crisis política por la que atraviesa Venezuela.

El Obispo de San Cristóbal también destaca la ayuda que ha recibido su país, gracias a la generosidad de la Diócesis de Cúcuta y sus fieles.

Entrevista

Periódico La Verdad (PLV): Venezuela está buscando una salida a la crisis; el pasado 23 de enero Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino de Venezuela, y está llamando a un cambio y muchos países latinoamericanos y europeos lo reconocen como tal. ¿Cree que es momento de la reconstrucción de Venezuela?

Mons.: Creo que desde hace varios años el pueblo de Venezuela está pidiendo un cambio de tipo social, político e incluso económico y el 23 de enero se demostró algo bien interesante, fue el pueblo el que decidió salir porque ya está cansado de tanta hambre, de tanta miseria y opresión.  Se evidenció que el pueblo es el verdadero sujeto social de un cambio; yo creo que este es un momento necesario y debe ser acompañado por todos los factores, aunque lamentablemente siempre hay dentro de estos factores, lo político, social y económico que quieren “pescar en río revuelto”, pero por eso la Iglesia en los últimos mensajes de la Conferencia Episcopal (venezolana) y en cada una de las Diócesis y circunscripciones ha insistido en que es el pueblo el que tiene que ser escuchado y que las fuerzas vivas deben estar con el pueblo y para el pueblo porque pertenece al mismo y están al servicio de él.

 

PLV: ¿La Iglesia cómo ve el liderazgo que ha asumido Guaidó?

Mons.: Más que el liderazgo de Guaidó, creo que vemos un liderazgo positivo es en el pueblo; eso no significa que le quitemos méritos a Guaidó y a otras tantas personas, pero yo creo que hay que insistir en que si hay un elemento positivo, es el deseo de asumir el protagonismo por parte del pueblo.

PLV: A comienzo de año sostuvieron una reunión el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó y miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana por el  rescate y la reconstrucción de una mejor Venezuela.  En este momento, ¿cuál es el papel de la Iglesia en medio de la crisis política?

Mons.: La Iglesia siempre ha tendido puente y como ya lo hemos dicho, no está para construir  muros.  Estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para que primero haya una transición, o lo que se vaya a dar en Venezuela, pero que sea en beneficio del pueblo, con justicia y con mucha paz.

 

PLV: ¿Cómo articular a la comunidad internacional, a la Iglesia católica y al pueblo venezolano para resurgir de esta crisis?

Mons.: Primero que nada, la comunidad internacional tiene que respetar todo lo que es la soberanía nacional; en segundo lugar, mostrar que su verdadero interés es el bien común, no los frutos que puedan sacar de una posible reconstrucción; en tercer lugar, que se renuncien a los intereses particulares.  Hay muchos países, sobre todo en Europa, que quieren un cambio en Venezuela, pero tienen también muchos intereses en acciones que hace el gobierno de Maduro.

 

PLV: ¿Qué está haciendo propiamente la Iglesia para atender la crisis humanitaria?  ¿Tienen puntos de atención de algún tipo? ¿Qué servicios prestan?

Mons.: Hay tres cosas qué destacar:

  1. Precisamente como la Iglesia está con el pueblo, con los pobres, ha ido realizando acciones concretas en cada Diócesis, desde las parroquias realizamos miles de acciones. Esto, con el interés que la gente pueda obtener una mejor calidad de vida.
  2. La Iglesia está promoviendo con diversas comunidades no sólo acciones, sino una toma de consciencia sobre qué necesidades hay y cómo mejorar la situación; también apoyar a los líderes sociales, que apuntan al desarrollo integral del país.
  3. Yo creo que una de las cosas que ha maravillado al mundo es la comunión que ha existido entre las diversas Iglesias de América Latina, particularmente, la de Colombia en Cúcuta, que ha apoyado la Iglesia de Venezuela, con el fin de que la gente pueda adquirir una mejor calidad de vida y todo aquello que sea necesario. Lo cual demuestra algo que el Papa Francisco hace dos o tres años dijo: “La Iglesia no tiene fronteras porque es la madre de todo”, creo que esto es más que nada, un signo que le da garantía a muchas personas.  En este momento contamos con comedores y algunos puntos de atención.

PLV: ¿Cómo se sostienen estos puntos de atención?

Mons.: Con la generosidad de la misma gente.  Primero, agradecimiento fraterno a la Iglesia de Cúcuta, a su pastor (Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid), sacerdotes y laicos; no sólo por las Casas de Paso, sino por la atención digna.  Hemos recibido alimentos para ser distribuidos en Venezuela.  Esta iniciativa de la  Diócesis de Cúcuta, es un claro ejemplo de lo que  la Iglesia Universal nos enseña, su razón de ser.  Hemos organizado centros de atención a lo largo de toda la Diócesis de San Cristóbal, en algunas partes son comedores, también hay centros de atención e información, para la gente que ha sufrido abusos de las mafias.

PLV: ¿Qué mensaje le daría al presidente Nicolás Maduro?

Mons.: Que abra los ojos, los oídos, para que le dejen ver y escuchar el clamor de un pueblo que  quiere paz y equidad.

PLV: Un mensaje para el pueblo venezolano

Mons.: Junto con la Iglesia y mucha gente, el pueblo de Venezuela es el que puede y debe realizar los cambios porque es el sujeto social.

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