Santa Misa en Nazareth por la Diócesis de Cúcuta

En la Solemnidad de San José, el jueves 19 de marzo, custodios de Tierra Santa celebraron la Sagrada Eucaristía por la Diócesis de Cúcuta, así lo dio a conocer el padre Carlos Molina, integrante de la Comunidad de Nazareth, a través de un video desde el Santuario San José.

En la antigüedad llamado Santuario de la Nutrición, hoy día casa de San José o Santuario de San José, es el lugar santo de la Sagrada Familia de Nazareth y donde fue construido un Templo, desde donde encomendaron esta Iglesia Particular, especialmente a Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo, y sus intenciones. El padre Carlos expresó que elevaron sus oraciones por todas aquellas personas, tanto de Cúcuta, como por los migrantes de Venezuela.

Los custodios tienen conocimiento que la Diócesis de Cúcuta está consagrada al hombre que “en la simplicidad fue padre de la Sagrada Familia”, por ello encendieron una luz por esta porción del pueblo de Dios en la Solemnidad de San José. Además recordaron que en la Catedral San José de Cúcuta, se custodia una reliquia de este Santuario, se trata de un trozo de roca, el cual fue traído en septiembre del año pasado por los frailes franciscanos en agradecimiento por los esfuerzos de Monseñor Víctor Manuel por ayudar a los cristianos del Medio Oriente, en especial los de los lugares santos.

Papa Francisco: “Recemos para que la Iglesia en China persevere en la fidelidad al Evangelio”

El Papa Francisco, en su tradicional intención de oración para cada mes, quiere que sus fieles dediquen el mes de marzo a rezar “para que la Iglesia en China persevere en la fidelidad al Evangelio y crezca en unidad”, expresa el Sumo Pontífice.

Imagen: popesprayer.va

Su Santidad invita a la comunidad católica en China a promover el Evangelio, “pero sin hacer proselitismo”. “Cristianos serios y buenos ciudadanos”, es lo que le pide el Papa a los católicos, en esta ocasión, a los chinos.

La Cuaresma, “un tiempo favorable para nuestra conversión”, afirma el Papa Francisco

Foto: Internet

El pasado 24 de enero, la Santa Sede difundió en la Iglesia, el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2020, donde invita a aprovechar la oportunidad que Dios les da a sus hijos de vivir un tiempo de conversión, ya que “este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo, manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros”, señala el Papa.

El mensaje titulado «En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5, 20), enumera cuatro puntos para fijar la mirada en el misterio pascual, la misericordia y la justicia:

  1. El Misterio pascual, fundamento de la conversión.
  2. Urgencia de conversión.
  3. La apasionada voluntad de Dios de dialogar con sus hijos.
  4. Una riqueza para compartir, no para acumular sólo para sí mismo.

Descargar mensaje.

“Querida Amazonía”: nuevos caminos de evangelización, cuidado del ambiente y de los pobres

Foto: vaticannews.va

Como resultado de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica de octubre del año pasado, la Santa Sede publicó la Exhortación Apostólica Postsinodal “Querida Amazonía”, firmada el pasado 2 de febrero.

En el documento, el Papa Francisco plasma el discernimiento y reflexión al concluir el Sínodo, las grandes preocupaciones que le genera el futuro de la selva amazónica y un aporte que permita trazar nuevos caminos de evangelización, cuidado del ambiente y de los pobres, y, que toda la Iglesia “se deje enriquecer por ese trabajo”.

De igual forma, el Papa alienta el papel de los laicos en las comunidades eclesiales para impulsar la misión de evangelizar en la Amazonía: “Los laicos podrán anunciar la Palabra, enseñar, organizar sus comunidades, celebrar algunos sacramentos, buscar distintos cauces para la piedad popular y desarrollar la multitud de dones que el Espíritu derrama en ellos”.

Su Santidad expresa que todo lo que la Iglesia ofrece, “debe encarnarse de modo original en cada lugar del mundo, de manera que la Esposa de Cristo adquiera multiformes rostros que manifiesten mejor la inagotable riqueza de la gracia”. Por ello, afirma que lo inspiran cuatro sueños:

  1. Sueño con una Amazonía que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida.
  2. Sueño con una Amazonía que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana.
  3. Sueño con una Amazonía que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas.
  4. Sueño con comunidades cristianas capaces de entregarse y de encarnarse en la Amazonía, hasta el punto de regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos.

El Papa Francisco concluye su Exhortación esperanzado en que a través de este documento, se van a avanzar en caminos concretos “que permitan transformar la realidad de la Amazonía y liberarla de los males que la aquejan”. También invita a fijar la mirada en la Santísima Virgen María, Madre de Cristo, asegurando que se manifiesta en la Amazonía de distintas formas y que “los indígenas se encuentran vitalmente con Jesucristo por muchas vías; pero el camino mariano ha contribuido más a este encuentro”, por ello, culmina este mensaje al pueblo de Dios, dirigiéndose a la Madre de todos:

Madre de la vida,
en tu seno materno se fue formando Jesús,
que es el Señor de todo lo que existe.
Resucitado, Él te transformó con su luz
y te hizo reina de toda la creación.
Por eso te pedimos que reines, María,
en el corazón palpitante de la Amazonía.

Muéstrate como madre de todas las creaturas,
en la belleza de las flores, de los ríos,
del gran río que la atraviesa
y de todo lo que vibra en sus selvas.
Cuida con tu cariño esa explosión de hermosura.

Pide a Jesús que derrame todo su amor
en los hombres y en las mujeres que allí habitan,
para que sepan admirarla y cuidarla.

Haz nacer a tu hijo en sus corazones
para que Él brille en la Amazonía,
en sus pueblos y en sus culturas,
con la luz de su Palabra, con el consuelo de su amor,
con su mensaje de fraternidad y de justicia.

Que en cada Eucaristía
se eleve también tanta maravilla
para la gloria del Padre.

Madre, mira a los pobres de la Amazonía,
porque su hogar está siendo destruido
por intereses mezquinos.
¡Cuánto dolor y cuánta miseria,
cuánto abandono y cuánto atropello
en esta tierra bendita,
desbordante de vida!

Toca la sensibilidad de los poderosos
porque aunque sentimos que ya es tarde
nos llamas a salvar
lo que todavía vive.

Madre del corazón traspasado
que sufres en tus hijos ultrajados
y en la naturaleza herida,
reina tú en la Amazonía
junto con tu hijo.
Reina para que nadie más se sienta dueño
de la obra de Dios.

En ti confiamos, Madre de la vida
no nos abandones
en esta hora oscura.
Amén.

Descargue Exhortación Apostólica Postsinodal “Querida Amazonía”.

Para que puedas contar y grabar en la memoria (Ex 10, 2) La vida se hace historia

Por: Pbro. Diego Eduardo Fonseca Pineda. Director CCDC

Imagen: cec.org.co

Palabras del Papa Francisco para la LIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

El 24 de enero pasado, la Iglesia Católica conmemoró el día de san Francisco de Sales. Obispo francés, viviendo las dificultades que padecía la reli­gión católica en su tiempo, tuvo la determinación de dedicarse a pre­dicar en contra de los errores de la teología calvinista que por esa época tomaba fuerza y que creaba gran confusión entre los creyen­tes. Francisco, dándose cuenta y estudiando acerca del error que se estaba multiplicando sobre de la predestinación (calvinismo), em­prende una gran cruzada de pre­dicaciones para aclarar en los cre­yentes, desde los fundamentos de la teología católica, que la única predestinación que tenemos es a la vida Divina o a la vida de gracia.

Para ello, el santo dedicó gran par­te de su vida a enseñar a los bauti­zados sobre los lugares por donde iba, y asimismo queriendo que ese mensaje no se perdiera, dejaba en cada ciudad, unas hojas impresas con distintos sermones, para que las personas que las encontra­ran se instruyeran y disiparan los errores y las dudas creadas acerca de la predestinación. Esta era una forma de propaganda o de publici­dad, por llamarlo de esa manera. Esta estrategia le valió al santo, para que mucho tiempo después la Iglesia Católica lo declarara patrono de los periodistas y es­critores católicos.

La situación histórica descrita, nos hace pensar que, en medio de nuestros tiempos, los errores y los momentos difíciles de la religión aún se mantienen, pero con la constante de que el Señor siempre suscita siervos en su mies que le ayuden a disipar los errores y las dudas que se pueden suscitar entre los creyentes.

Por ende, el Papa Francisco, con­tinuando con la tradición de pu­blicar para la fecha de la celebra­ción de san Francisco de Sales, un mensaje para las comunicaciones sociales, este año nos quiere ilu­minar con sus palabras, para que descubramos, a la hora de comu­nicar, qué aspectos debemos tener en cuenta y expulsar así de noso­tros los errores de nuestra vida.

El Papa, ha querido dedicar el mensaje al tema de las narracio­nes y al hecho de contar historias. Afirma el pontífice, que todos los seres humanos necesitamos de las historias, como el cuerpo ne­cesita del alimento: “…En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, ne­cesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos. Una narra­ción que sepa mirar al mundo y a los acontecimientos con ternura; que cuente que somos parte de un tejido vivo; que revele el entrete­jido de los hilos con los que esta­mos unidos unos con otros”. Son tan importantes las historias, que todos entretejemos en nuestra vida y muchas de estas ayudan a darle sentido a nuestra existencia.

Por lo tanto, expresa el Papa Fran­cisco que todos entretejemos his­torias en las diversas etapas de nuestras vidas, y las hacemos a partir de “…cuentos, de novelas, de películas, de canciones, de no­ticias…, las historias influyen en nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello”. Estas histo­rias revelan quiénes somos, nos muestran ante los demás con toda nuestra grandeza, pero también expresan nuestras verdades, situa­ciones difíciles o luchas internas que enfrentamos todos los días.

A pesar de las bondades que tienen las historias, según lo afirma Su Santidad, también advierte sobre las historias que no son tan bue­nas, refiriéndose con ello a que, en algunos momentos, el hecho de contar historias es usado por algu­nas personas para tender a que las personas creen necesidades como tener, poseer y consumir para ser felices: “Casi no nos damos cuen­ta de cómo nos volvemos ávidos de chismes y de habladurías, de cuánta violencia y falsedad con­sumimos.

A menudo, en los tela­res de la comunicación, en lugar de relatos constructivos, que son un aglutinante de los lazos sociales y del tejido cultural, se fabrican historias destructivas y provocadoras, que desgastan y rompen los hilos frágiles de la convivencia”.

Lo bueno es que esta misma uti­lización de las historias con fines poco bondadosos tienden a apa­garse rápidamente, porque aque­llas narraciones que son bien in­tencionadas y con el objetivo de humanizar, permiten “trascender los límites del espacio y del tiem­po”.

Ante esta situación, existe una se­rie de vivencias e historias que po­demos consultar constantemente y que constatan que Dios mismo, desde el principio siendo creador, también es narrador, en la medida en que pronuncia su Palabra y las cosas existen. Estas historias y na­rraciones las podemos encontrar en “la Historia de las Historias”: La Sagrada Escritura. Afirma el Pontífice que “en este sentido, la Biblia es la gran historia de amor entre Dios y la humanidad. En el centro está Jesús: su historia lleva al cumplimiento el amor de Dios por el hombre y, al mismo tiempo, la historia de amor del hombre por Dios”.

El mensaje titulado: Para que puedas contar y grabar en la memoria (Ex 10,2), está tomado del Antiguo Testamento y expre­sa la grandeza de Dios que se co­munica permanentemente con su pueblo y realiza grandes signos y prodigios para que estos gocen de la dulzura de Dios, pero también, para que esas mismas experien­cias las puedan contar y transmitir a las descendencias futuras.

Entrando ya en el nuevo testa­mento y refiriéndose a Jesús, el Santo Padre expresa que “el mis­mo Jesús hablaba de Dios no con discursos abstractos, sino con pa­rábolas, narraciones breves, to­madas de la vida cotidiana. Aquí la vida se hace historia y luego, para el que la escucha, la historia se hace vida: esa narración entra en la vida de quien la escucha y la transforma”. Las narraciones de Jesús, que comunican la vida del Padre, tienen la particularidad que donde resuenan siempre generan vida, esperanza, sanación, libe­ración y nos ayudan sobre todo a configurar nuestra propia vida con la persona de Jesús.

Es por eso que se nos enseña que la historia de Jesús, no es cosa del pasado, sino que sus acciones son tan actuales que siguen obrando en nuestros tiempos, tantos mila­gros y prodigios que nos permite creer más y más en que Dios mis­mo hace opción permanente en su Hijo Jesucristo por la dignifica­ción del hombre. Esto nos permi­te entender que cada historia que nos construimos con miras a la santidad y a la edificación perso­nal y comunitaria “huelen a Evan­gelio”, porque dan testimonio de la presencia de Dios en nosotros; estas historias, deberían ser conta­das para que susciten en otras per­sonas deseos de seguir al Maestro.

Finalmente el Papa nos comparte su reflexión sobre lo que él llama “una historia que nos renueva”. Y afirma que “mientras leemos la Escritura, las historias de los san­tos, y también esos textos que han sabido leer el alma del hombre y sacar a la luz su belleza, el Espíritu Santo es libre de escribir en nues­tro corazón, renovando en noso­tros la memoria de lo que somos a los ojos de Dios”. Con esto nos in­vita a que en la lectura de la Pala­bra de Dios y la vida de los santos, el Espíritu sigue escribiendo y re­novando en nuestros corazones el recuerdo de las obras prodigiosas de Dios para motivarnos a conti­nuar en medio de las dificultades, abriéndonos a los demás. “No se trata, pues, de seguir la lógica del ‘storytelling’, ni de hacer o hacer­se publicidad, sino de rememorar lo que somos a los ojos de Dios, de dar testimonio de lo que el Es­píritu escribe en los corazones, de revelar a cada uno que su historia contiene obras maravillosas”.

Termina el Santo Padre diciendo: “Oh María, mujer y madre, tú te­jiste en tu seno la Palabra divina, tú narraste con tu vida las obras mag­níficas de Dios. Escucha nuestras historias, guárdalas en tu corazón y haz tuyas esas historias que na­die quiere escuchar. Enséñanos a reconocer el hilo bueno que guía la historia. Mira el cúmulo de nu­dos en que se ha enredado nuestra vida, paralizando nuestra memo­ria. Tus manos delicadas pueden deshacer cualquier nudo. Mujer del Espíritu, madre de la confian­za, inspíranos también a nosotros. Ayúdanos a construir historias de paz, historias de futuro. Y mués­tranos el camino para recorrerlas juntos”.

En febrero, el Papa invita a orar por el clamor de los migrantes

Este jueves 6 de febrero, la Red Mundial de Oración del Papa dio a conocer la intención por la que Su Santidad pide a los fieles rezar en el mes de febrero. “Escuchar los gritos de los migrantes”, es principal mensaje que trasmite el Papa Francisco.

La invitación es a rezar por los migrantes, para que su clamor sea escuchado y considerado, igualmente, poner en oración a las víctimas de la trata de personas.

“Frente a los que viven de la desgracia de otros y se aprovechan de su desesperación, trabajemos para superar las desigualdades que hacen posible que una persona pueda hacer esclava a otra”. Manifiesta el Papa Francisco.

Mensaje del Papa Francisco: La paz como camino de esperanza

Foto: L’Osservatore Romano

La paz como camino de esperanza: diálogo, reconciliación y conversión ecológica. Así se titula el mensaje oficial del Papa Francisco para la LIII Jornada Mundial de la Paz, que será el 1 de enero de 2020.

Para esta celebración en su versión número 53, el Papa propone un mensaje orientado a la construcción social, de la cual todos los ciudadanos son responsables.

Descargar mensaje.

En diciembre el Papa Francisco invita a orar por los más jóvenes

La Red Mundial de Oración del Papa Francisco ha dado a conocer el video número 12 de este 2019, donde Su Santidad pide que en el mes de diciembre se ore por el futuro de los más jóvenes, especialmente por los que hoy sufren: “Cada niño marginado, cada niño abusado, cada niño abandonado, cada niño sin escuela, sin atenciones médicas, es un grito que se eleva a Dios».

Nueva carta apostólica sobre el significado y el valor de Belén

Foto: vidanuevadigital.com

El Papa Francisco dio a conocer una nueva Carta Apostólica este domingo 1 de diciembre, inicio del Tiempo de Adviento.

Se trata de ‘Admirabile signum’, sobre el significado y el valor de Belén; Su Santidad llegó hasta Greccio, al norte de Roma, donde está el Santuario del Pesebre y donde San Francisco de Asís ideó en 1223 el primer pesebre.  Allí, el Papa firmó la Carta, con el fin de “alentar la hermosa tradición de nuestras familias que en los días previos a la Navidad preparan el belén”.

El Papa Francisco manifiesta que espera que esta práctica nunca se debilite y que si ha “caído en desuso”, sea descubierta de nuevo y revitalizada.

“La preparación del pesebre en nuestras casas nos ayuda a revivir la historia que ocurrió en Belén. Naturalmente, los evangelios son siempre la fuente que permite conocer y meditar aquel acontecimiento; sin embargo, su representación en el belén nos ayuda a imaginar las escenas, estimula los afectos, invita a sentirnos implicados en la historia de la salvación, contemporáneos del acontecimiento que se hace vivo y actual en los más diversos contextos históricos y culturales”.  Señala el Papa en el documento que contiene 10 puntos, donde resalta la contemplación de la escena de la Navidad.

Descargar ‘Admirabile signum’.

“La religión budista forma parte integral de la historia”: Papa Francisco

Foto: aciprensa.com

Este miércoles desde la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco realizó su Audiencia General habitual, e hizo un recuento de su viaje apostólico en Tailandia y Japón. “Tailandia es un antiguo reino que se ha modernizado fuertemente. Al reunirme con el Rey, el primer ministro y otras autoridades, he homenajeado a la rica tradición espiritual y cultural del pueblo Thai”.

También explicó cómo respaldó el compromiso por la armonía entre los componentes de esta nación, para que puedan avanzar temáticas como el desarrollo económico, y poder salvar a las mujeres y los niños de la explotación.

“La religión budista forma parte integral de la historia y de la vida de este pueblo. Por ello, visité al Patriarca Supremo de los Budistas, prosiguiendo sobre el camino de la estima recíproca de mis predecesores, para que crezcan en el mundo la compasión y la fraternidad. En este sentido, fue muy significativo el encuentro ecuménico e interreligioso que tuvo lugar en la mayor universidad del país”, explicó su Santidad.

También nombró a los católicos de esa zona diciéndoles que “el testimonio de la Iglesia en Tailandia se ofrece también por medio de las obras de servicio a los enfermos y a los últimos. Entre ellos, destaca el Hospital Saint Louis, que visité animando al personal sanitario y hablando con algunos pacientes”.

Su segunda etapa del viaje fue desarrollada en Japón, mencionando cómo fue su recibimiento en Tokio y cómo lo acogieron los obispos y fieles “con los cuales hemos compartido de inmediato el desafío de ser pastores de una iglesia muy pequeña, pero portadora del agua viva, el Evangelio de Jesús”, dijo Francisco.

“Proteger toda vida’ fue el lema de mi visita a Japón, un país que lleva impresa la herida del bombardeo atómico y es para todo el mundo portavoz del derecho fundamental a la vida y a la paz. En Nagasaki y en Hiroshima recé, me encontré con algunos supervivientes y familiares de las víctimas y renové la firme condena de las armas nucleares y de la hipocresía de hablar de paz construyendo y vendiendo armas”, contó el Papa.

Además, explicó que “las primeras víctimas del vacío espiritual son los jóvenes”, por lo que dedicó parte de sus palabras a ellos enfatizándose en sus sueños y aspiraciones, inspirándoles aliento para que se abran a la voz de Dios, pues Él tiene un mensaje de verdad.

“He promovido una cultura del encuentro y del diálogo, caracterizada por la sabiduría y la amplitud de horizontes. Permaneciendo fiel a sus valores religiosos y morales, y abierto al mensaje evangélico, Japón podrá ser un país puntero para un mundo más justo y pacífico, y para la armonía entre el hombre y el medio ambiente”. Finalizó.