“Un templo para Gramalote”, ¡ya es una realidad!

El Administrador Apostólico de la Diócesis de Cúcuta, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, aprobó el inicio de la obra del templo parroquial San Rafael en el municipio de Gramalote.

Después que se destruyera por completo el antiguo pueblo, debido a una falla geológica, hace 10 años, al nuevo casco urbano le hace falta poco para completar la construcción de las casas y algunas obras, pero aún falta el punto de encuentro, alabanza y adoración de los fieles bautizados: el templo, el cual está contemplado para recibir a más de 800 feligreses; cuenta con un área de 4.100 metros cuadrados. Este proyecto se realizará en tres fases: primero edificar el templo, segundo, la casa cural y, por último, los salones parroquiales.

En los próximos días arrancará la obra que ya cuenta con los estudios de suelos, diseños arquitectónicos, estructurales, hidrosanitarios, eléctricos y bioclimáticos (este último, con el objetivo de levantar una estructura con el mínimo impacto ambiental).

El padre Nelson Andrés García García, párroco de esta comunidad, dio a conocer esta buena noticia e invita a los cristianos católicos a contribuir por un “Templo para Gramalote”, como se ha titulado esta campaña, precisamente. Para conocer toda la información y los avances de la obra, se puede visitar la página web: www.parroquiasanrafaeldegramalote.com

Mons. José Garcés: “Hay que bajarle el tono a ese virus mortal del odio que es más peligroso y más letal que el COVID”

Imagen: Captura de pantalla Facebook Diócesis de Cúcuta

En la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, este viernes 11 de junio, el Administrador Apostólico de la Diócesis de Cúcuta, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, presidió la celebración eucarística en la parroquia Sagrado Corazón, ubicada en el barrio La Riviera.

Luego de haber superado el contagio de COVID-19, y de permanecer un tiempo en reposo -por consideración médica-, Monseñor José Libardo ha retomado de forma presencial, sus requerimientos como Administrador de esta Iglesia Particular. En el día de ayer inauguró y bendijo el proyecto Delicias ‘La Niña María’ del Asilo Andresen, y hoy celebró la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Los fieles bautizados que se permitieron según el aforo del templo, pudieron vivir este momento de manera presencial, de igual forma, a través de los medios de comunicación diocesanos, se llevó a los hogares cucuteños la celebración, quienes recibieron la bendición de Monseñor y consagraron sus familias al Sacratísimo Corazón de Jesús, ya que esta es una devoción muy querida en Colombia, país que se consagró hace 119 años al ardiente amor de Jesucristo.

“En todas las familias hay un cuadro o una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que es el amor mismo de Dios hacia la humanidad, y el núcleo del amor es el perdón, que es precisamente, el que se nos ha dado desde el madero de la Cruz, cuando el Señor derramó su última gota de sangre por nosotros para perdonarnos”, explicó el prelado en su homilía, donde invitó a contemplar la Pasión de Jesús en la Cruz, y a seguir el ejemplo de su “corazón manso y humilde”, para poder “vivir en una sana convivencia, en alegría y en paz”.

Familias perdonadas, reconciliadas y en paz, espera Monseñor, al renovar la consagración al Sagrado Corazón, del cual “brota el amor de Dios”, porque “hay que bajarle el tono a ese virus mortal del odio que es más peligroso y más letal que el COVID”, ya que “mata el alma, mata la vida espiritual y nos hace caminar por senderos de violencia”. Puntualizó Monseñor José Libardo, seguidamente realizó la renovación con la siguiente oración:

 

Señor Jesucristo, Redentor del género humano,

nos dirigimos a tu Sacratísimo Corazón,

con humildad y confianza, con reverencia y esperanza,

con profundo deseo de darte gloria, honor y alabanza.

 

Señor Jesucristo, Salvador del mundo,

te damos las gracias por todo lo que Tú eres

y todo lo que Tú haces por tu Iglesia

y por la porción del pueblo de Dios que peregrina en Colombia.

 

Señor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo,

te alabamos por el amor que has revelado

a través de tu Sagrado Corazón,

que fue traspasado por nosotros

 y ha llegado a ser fuente de nuestra alegría,

manantial de nuestra vida eterna.

 

Reunidos juntos en tu Nombre,

que está por encima de cualquier otro nombre, nos consagramos,

consagramos a nuestras familias y a Colombia,

a tu Sacratísimo Corazón,

en el cual habita la plenitud de la verdad y la caridad.

 

Señor Jesucristo, Rey de amor y Príncipe de la paz,

reina en nuestros corazones y en nuestros hogares.

Vence todos los poderes del maligno

y llévanos a participar en la victoria de tu Sagrado Corazón.

 

¡Que todos proclamemos y demos gloria a Ti,

al Padre y al Espíritu Santo,

único Dios que vive y reina por los siglos de los siglos!

 

Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, ¡en Vos confío!

Diócesis de Cúcuta inaugura nuevo centro de formación en el Asilo Andresen

Inauguración y bendición de Delicias ‘La Niña María’. De izq. a der.: Chef Luis Molano; pbro. Elver Rojas; Mons. José Libardo Garcés M.; hna. Liliana Chacón; pbro. Omar Arias; y pbro. Germán Hernández. Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

La Diócesis de Cúcuta, encaminada a fortalecer día a día el proceso evangelizador en medio del contexto cultural y social complejo en el que se encuentra esta jurisdicción eclesiástica, marcada, sobre todo, por un fenómeno migratorio próximo a cumplir seis años, continúa promoviendo y acogiendo a los hermanos más necesitados.

En medio de la pandemia, la fe no aísla a los servidores de esta Iglesia Particular, que buscan la manera de salir al encuentro con las personas más vulnerables. Precisamente, desde la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, cada uno de los meses desde que se decretó la emergencia sanitaria en el país, ha entregado mercados y paquetes de higiene a las familias de los niños beneficiarios tanto del Asilo, como del Centro de Caridad de Ayuda Infantil ‘La Niña María’, este último proyecto tuvo que ser suspendido, pero a los hogares de los niños, ha seguido llegando la ayuda alimentaria por parte de la Iglesia Católica.

En este segundo semestre del año 2021, gracias al impulso de Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, Administrador Apostólico de la Diócesis de Cúcuta, de reactivar todas las acciones pastorales y evangelizadoras, el Asilo Andresen inició un nuevo proyecto, con la coordinación de su representante legal, el padre José Elver Rojas Herrera y los sacerdotes Omar Leonardo Arias Quijano, capellán del Asilo, y Germán Omar Hernández Pinto, administrador; se trata de una obra social, orientada a ser centro de formación para los padres de las 180 familias ya caracterizadas, los cuales son migrantes venezolanos y colombianos retornados, quienes tendrán la oportunidad de tener mayores posibilidades de obtener un sustento económico.

Delicias ‘La Niña María’

Este es el nombre que se le ha dado a la panadería del Asilo Andresen, y de esta manera, se materializa el centro de formación que la Diócesis de Cúcuta quiere brindarles a estos padres de familia, quienes serán capacitados en panadería, repostería y cocina, donde descubrirán de forma muy práctica, que ellos pueden iniciar sus propios negocios, “sin que los limite la falsa creencia de que, para ello, se requiere gran inversión de dinero”, así lo asegura el chef y formador del proyecto, Luis Gerardo Molano.

Por su parte, el padre Omar Arias, expresa que este es el modo de “enseñarlos a pescar”. Además, la visión del proyecto, es que este sea auto sostenible, y lo producido por los aprendices, pueda así mismo, ser comercializado.

Inicialmente, se inscribieron 80 personas, de las cuales se seleccionaron 36 participantes, quienes serán divididos en tres grupos (para evitar contagios y propagación de COVID-19 en el desarrollo del aprendizaje). Las clases se realizarán los días lunes, martes y miércoles, durante seis semanas. Este primer ciclo de formación tendrá una duración de 72 horas, iniciando el próximo martes 15 de junio. Los módulos y toda la metodología fueron organizados por el chef y la hermana Liliana del Carmen Chacón Madrid, Agustina Recoleta del Corazón de Jesús.

Los participantes aprenderán el arte de la panadería y a cocinar productos de la región: churros, arepas, empanadas, y alimentos que garanticen un fácil emprendimiento sin mayores recursos. Delicias ‘La Niña María’, también quiere destacarse en la producción de una línea especial saludable, iniciando con la elaboración de un pan completamente libre de grasas y azúcar, pero considerablemente agradable al paladar.

Otro de las tareas que se proyectó para la panadería, es que, con las comidas que se elaboren, se organicen kits alimenticios, para ser llevados a la caseta que la Diócesis de Cúcuta tiene ubicada en el kilómetro 2, vía a Los Vados (municipio de Los Patios), la cual por precepto del señor Obispo, será re-abierta de forma permanente, para atender a los migrantes caminantes.

Cabe destacar, que esta iniciativa arrancará gracias a donaciones y con limitados recursos, pero aún hacen falta más implementos y materia prima, para poder aumentar la cantidad de cupos en los cursos. Se espera que, gracias a la Divina Providencia y la caridad de Cristo, Delicias ‘La Niña María’, pueda crecer y recibir muchas más familias, para cambiar sus realidades, por sueños cumplidos y la esperanza de salir adelante.

BDA atendió durante mayo a 13.567 personas

Foto: Banco Diocesano de Alimentos

El Banco Diocesano de Alimentos (BDA), presentó en su reciente balance, el total de ayudas otorgadas durante el mes de mayo a las familias más vulnerables de San José de Cúcuta, área metropolitana y municipios que conforman la jurisdicción eclesiástica de la Diócesis de Cúcuta.

En total fueron 13.567 personas, que pertenecen a 12 parroquias, 11 comunidades religiosas, 24 asociaciones, seis fundaciones y otras ocho instituciones, quienes fueron las beneficiadas con 36.444 kilogramos de alimentos, que equivalen al total de lo entregado en 1.243 mercados.

Gracias a los donantes:

  • Diócesis de Cúcuta
  • Caridad del Papa Francisco
  • Adveniat
  • Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco)
  • Fundación Orden de Malta, Colombia
  • Banco Arquidiocesano de Alimentos de Bogotá
  • Distribuidora Betman S.A.S.
  • Miguel Buitrago
  • Promioriente S.A.
  • Comercial Nutresa S.A.S.
  • Quala
  • Álvaro Enrique Forero Salcedo (Mercadeo Agropecuario Merkagro)
  • Fruttec S.A.S.
  • Freskaleche S.A.S.
  • Cencosud Colombia S.A.S.
  • Éxito San Mateo
  • Makro Supermayorista S.A.S.
  • Jerónimo Martins Colombia S.A.S. – Tiendas Ara
  • Darapesa S.A.S.
  • Gaseosas Hipinto S.A.S.
  • Grupo Industrial Romero
  • Cerámica Italia
  • Martha Cabeza de Sánchez

Diez seminaristas reciben el primer signo del servicio sacerdotal

Foto: Facebook Seminario Mayor San José Cúcuta

De manos del sacerdote José María Castro Almanza, P.S.S., rector del Seminario Mayor San José de Cúcuta, diez seminaristas recibieron la bendición e imposición de albas, como iniciación a la respuesta positiva que le han dado al Señor.

Los seminaristas que recibieron este primer signo del servicio sacerdotal, pertenecen al curso introductorio, los cuales vivieron este momento en la celebración de la Sagrada Eucaristía, el pasado jueves 27 de mayo, en la capilla del Seminario Mayor. Al recibir este vestido litúrgico, fortalecen su deseo de alcanzar la santidad en el sacerdocio, con pureza de alma, revestidos de Cristo.

Diócesis de Cúcuta recuerda con gratitud el paso del padre Jorge Galeano por esta Iglesia Particular

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El pasado domingo 30 de mayo, la Diócesis de Cúcuta recibió la noticia desde Medellín, que había fallecido el sacerdote Jorge de la Cruz Galeano Gómez, quien nació en Antioquia el 1 de mayo de 1939.

Debido a complicaciones en su salud, por un cáncer que padecía, el padre Jorge partió a la Casa del Padre Celestial a sus 82 años de vida y casi 49 de ministerio sacerdotal.

A Cúcuta llegó en el año de 1998, cumpliendo varios encargos pastorales: vicario parroquial en San Antonio de Padua de Cúcuta, en la Catedral San José y la parroquia San Luis Gonzaga. También acompañó como párroco a la comunidad de San Cayetano en tres ocasiones, y estuvo a cargo de los Centros de Evangelización Divino Niño y Nuestra Señora del Milagro, entre otros.

Esta Iglesia Particular, invita a los fieles bautizados a encomendar en sus oraciones al padre Jorge Galeano, para que Dios Todopoderoso le conceda el descanso eterno.

Se gradúa primera promoción del proyecto ‘Medios de Vida Sostenibles’

Las mujeres de la primera promoción del proyecto ‘Medios de Vida Sostenibles’, celebraron su grado el pasado sábado 22 de mayo, en las instalaciones de la Casa de Formación Beato Luis Variara (ubicada en Villa del Rosario), lugar donde desarrollaron toda su capacitación en modistería, confección y costura básica.

Esta iniciativa se había pausado el año pasado a causa del confinamiento originado por la pandemia. En este 2021, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, impulsando la reactivación pastoral, reinauguró el proyecto que ofrece el curso de modistería básica para mujeres víctimas de la crisis migratoria, donde puedan tener la oportunidad de aprender habilidades en confección y mejores opciones de empleo, asimismo implementar estrategias para crear su propio negocio.

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

De las 60 mujeres -entre migrantes venezolanas y colombianas retornadas-, 50 culminaron con éxito el curso que hace parte de este proyecto que dirige la Diócesis de Cúcuta y cuenta con el apoyo de Adveniat, programa que facilitó la adquisición de 60 máquinas planas y fileteadoras, así como la contratación de profesionales en modas y el equipo psicosocial, gracias a la articulación de Corprodinco (Corporación de Profesionales para el Desarrollo Integral Comunitario) con la compañía de ACNUR, que acompañaron la formación de las aprendices, porque se impartieron conocimientos en el arte de la confección, pero también se orientó en la aplicación de valores en la vida laboral y personal; se trabajó en la importancia de la salud mental y espiritual, esto último, con la orientación del padre Víctor Eduardo Saravia Castellanos, encargado de la Casa de Formación.

La Conferencia Episcopal Alemana, a través de Adveniat, el programa que financia proyectos pastorales en América Latina y el Caribe, se ha vinculado en múltiples ocasiones con las diferentes iniciativas pastorales y evangelizadoras que esta Iglesia Particular ha proyectado, teniendo como eje el servicio a los más vulnerables, la reconstrucción del tejido social y ver el rostro de Cristo donde haya necesidad.

Por su parte, el Banco Diocesano de Alimentos, brindó asistencia alimentaria, durante los tres meses del curso, a las aprendices y sus familias, ya que ellas en su mayoría, son madres cabeza de hogar. De esta manera, la Diócesis de Cúcuta, aún en las situaciones más difíciles, no ha dejado de acompañar a quienes más lo necesitan, desde el inicio de la pandemia, que desencadenó otras crisis, la llegada del invierno, entre otras dificultades, gracias a la Divina Providencia, la Iglesia ha tendido la mano, mitigando principalmente las necesidades alimenticias.

Jean Carlos Andrade Carreño, coordinador de ‘Medios de Vida Sostenibles’, manifiesta que después de este proceso, las graduadas ya están listas para enfrentar el mundo laboral, cuenta que varias de ellas, gracias a la articulación con algunas instituciones, han adquirido sus primeras máquinas de coser, para emprender sus propios talleres, destacando que aprendieron desde cero a confeccionar camibusos, blusas y pantalones, entre otros.

Yomarbi Corro, aprendiz, natural del estado Táchira (Venezuela), expresa que finalizó este curso “enamorada de la modistería, el patronaje y la costura”, recuerda con agradecimiento que una feligrés de la parroquia San Judas Tadeo, le mencionó acerca de las inscripciones a este proyecto, el cual le interesó y hoy día ya tiene su diploma y una máquina de coser. “Quiero seguir aprendiendo y avanzando para confeccionar ropa y salir adelante con mi familia”, asegura Yomarbi.

El proyecto continuará, precisamente, este lunes 24 de mayo, inició la siguiente fase, con 72 aprendices. El coordinador manifestó que seguirá hasta el 2022, y la Diócesis de Cúcuta está analizando la posibilidad de introducir cursos de belleza y panadería, con el objetivo de beneficiar a más mujeres y abrir más posibilidades a otros emprendimientos, con el fin de continuar llevando la caridad de Cristo a los hermanos migrantes, de acogerlos, protegerlos, promoverlos e integrarlos.

Banco de Alimentos cumple 19 años expresando la caridad con generosidad

Fotos: Cortesía Banco Diocesano de Alimentos

El domingo 23 de mayo, el Banco de Alimentos de la Diócesis de Cúcuta, cumplió 19 años de servicio, mitigando los problemas de hambre y desnutrición de la población más vulnerable en la jurisdicción eclesiástica de esta Iglesia Particular.

El Banco Diocesano de Alimentos (BDA), fue fundado por Monseñor Óscar Urbina Ortega, el 23 de mayo de 2002, con el objetivo de promover la solidaridad y la responsabilidad social, mediante estrategias que permitan el acceso, suministro y consumo de alimentos rescatados, para reducir los impactos del hambre en la población vulnerable, en situación de emergencia y/o desplazamiento en Norte de Santander y la frontera colombo-venezolana.

Esta institución de caridad –unida a ABACO (Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia)- ha ayudado a familias en condición de vulnerabilidad, mitigando las necesidades en medio de fuertes crisis (fenómeno migratorio, pandemia, invierno, etc.). Tal es el caso del año 2020, gravemente golpeado por la pandemia de la COVID-19, donde logró llevar más de 700 toneladas de alimentos a diferentes municipios de Norte de Santander.

Gracias a las instituciones donantes, empresas, sector público y privado, y personas de buena voluntad, que, con su aporte, contribuyen a suplir las necesidades de miles de familias y reconstruir el tejido social.

La celebración del décimo noveno aniversario se llevó a cabo en las instalaciones del BDA, en el barrio Pescadero de Cúcuta; se inició con la Sagrada Eucaristía, presidida por el padre Jaime Enrique Aparicio Rubio, delegado del BDA, donde la principal intención fue la oración por todos los donantes y beneficiarios.  El padre Jaime expresó su alegría por “compartir este hermoso trabajo, de llevar alegría a los más necesitados, viviendo con fe la caridad”, expresó el presbítero al mencionar los 19 años de labor caritativa y pastoral.

El padre Jaime espera que la caridad de Cristo, continúe haciendo su obra a través de esta Iglesia Particular e invita a las personas de buena voluntad y organizaciones, a “seguir aportando y ayudando, para seguir dando una solución a la problemática del hambre”.

Donaciones

  • Llevar productos alimenticios a la calle 2AN # 1-26 barrio Pescadero, Cúcuta.
  • Cuenta corriente del banco BBVA No. 0843000928. NIT: 807005959-8 a nombre de la Corporación de Servicio Pastoral Social – Diócesis de Cúcuta.

Para más información, puede comunicarse a los teléfonos: 313 208 0580 – 5 78 0627.

San José, esperanza de los enfermos

“Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros”, es una de las letanías de san José, -las cuales destacan su importante mi­sión en el plan Divino de Salvación-. En estos tiempos de pandemia, recu­rrir a san José, como esperanza de los enfermos, provee una poderosa ayu­da ante los quebrantos de salud.

Y es que, si Dios quiso al castísimo san José para liderar sus planes, ¿cómo la humanidad no va a confiar en quien cuidó al Salvador del mundo? Jesús reconoció a José como padre, por lo que, los cristianos están llamados a acogerlo como su padre espiritual. De­nominado como el más grande de los santos (después de María) y declarado el 8 de diciembre de 1870, protector de la Iglesia Universal, por el Papa Pío IX, san José atiende las súplicas de los enfermos e intercede ante Dios para que les conceda paciencia y tolerancia para soportar los males físicos.

Uno de los más grandes testimonios de la intercesión de san José, es el de Santa Teresa de Jesús, de Ávila, fundadora de la Orden de Carmelitas Descalzos, quien siendo muy joven pasó por los traumas de una enferme­dad que la hacían sufrir intensamen­te y la dejó parcialmente paralizada, hasta que acudió al custodio de la Sagrada Familia y este le atendió, alcanzando de Dios para ella, la sanación. Se dice que una de las más bellas descripciones acerca del pa­triarca, son las palabras de Santa Tere­sa en los relatos de su vida:

“Tomé por abogado y protector al glorioso san José, y encomiéndeme mucho a él. Vi claro que así de esta necesidad, como de otras mayores, este padre y señor mío me saco con más bien de lo que yo le sabía pedir. No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa tan grande las mara­villosas mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventu­rado santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; de este santo tengo experiencia que socorre en todas las necesidades, y es que quiere el Señor darnos a entender que, así como le fue sujeto en la tie­rra, que como tenia nombre de padre, y le podía mandar, así en el cielo hace cuánto le pide. Querría yo persuadir a todos que fuesen devotos de este glo­rioso santo por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios”. (Santa Teresa de Jesús #6).

Santa Teresa repetía: “Parece que Jesucristo quiere demostrar que, así como san José lo trató tan suma­mente bien a Él en esta tierra, Él le concede ahora en el Cielo todo lo que le pida para noso­tros. Pido a todos que hagan la prueba y se darán cuenta de cuán ventajoso es ser devotos de este santo patriarca”. Es así, como santa Teresa se convir­tió en una de las más grandes propagadoras de la devoción al hombre justo.

La intercesión de san José ante la enfermedad tam­bién fue protagonista en Bytown (antiguo nom­bre de Ottawa, Onta­rio, Canadá) en 1847, cuando una epidemia de tifoidea azotó a toda su población. El cape­llán del templo donde la comunidad se reunía, ubicó allí una imagen de san José, y milagro­samente, el mal empezó a desaparecer. Ha sido la esperanza en tiempos de enfermedad; en el mundo no se han alcanzado a es­cribir todos los favores y milagros que el más santo ha concedido, gracias al entrañable amor que lo conecta direc­tamente con Jesucristo.

El canadiense André Bessette (1845- 1937), de la congregación de la Santa Cruz, fue portero del colegio Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Que­bec, cumplía también con el oficio de sacristán y otras labores de servicios generales; donde permaneció duran­te 40 años, pero además aprovechó la cercanía con la fe, para fortalecer su devoción a san José, la cual le dejó su ma­dre desde niño. Siempre le decía a la gente que no separaran su amor a José del de María y de Jesús, pre­sente en la Eu­caristía. Se le atañen milagros curativos, ya que ordenaba a los enfermos ha­cer una novena a san José, con­fesarse y comul­gar; además de esto, él rezaría personalmente a san José por su curación. Quie­nes pedían la ayuda de André, se llevaban con­sigo una meda­lla de san José, la cual debían frotar con aceite de lám­para que tenía frente a una imagen del patriarca, donde los aquejara el dolor.

En 1904, el religioso inició la cons­trucción del Oratorio de San José de Monte Real, actualmente es Basílica Menor y Santuario Nacional en la ciu­dad de Montreal, provincia de Que­bec. Es el mayor templo de Canadá y tiene una de las cúpulas más grandes del mundo. El hermano André, como era conocido, fue declarado venera­ble en 1978; el Papa Juan Pablo II lo beatificó en 1982; y fue canonizado en 2010 por el Papa Benedicto XVI.

Oremos a san José, por la intercesión de los enfermos y el fin de la pandemia del coronavirus

 

José bondadoso, el Hijo de Dios puso su vida en tus manos.

Con la Virgen María, nuestra Santa Madre,

cuidaste del Niño Jesús, fuerza de vida en nuestro mundo.

 

Que tu compasión abrace nuestra fragilidad

y nos brinde el consuelo de la divina presencia.

San José amoroso, nos unimos a ti en oración y clamamos:

Señor Jesús, Hijo del Dios Vivo, ¡encárgate de nuestra sanación!

 

Haznos sensibles a la enfermedad

de aquellos que están cerca de nosotros.

Apóyanos en nuestros esfuerzos

para cuidar de nuestros hermanos y hermanas enfermos.

 

 Danos valor para pelear en contra de todo mal.

Ayúdanos a encontrar el sentido

dentro del gran proyecto de Dios

para la humanidad más allá de la enfermedad

y del sufrimiento que nos ciega.

 

Que el amor de Dios esté con nosotros

porque nuestra única esperanza es junto a Él.

Oramos a través de la intercesión de San José a Jesucristo,

Nuestro Señor y Salvador. Amén.

San José, Esperanza de los enfermos, ¡ruega por nosotros!

 

Fuentes:

– Santa Teresa de Jesús, la Santísima Virgen y san José. www.corazones.org

– San José, el más santo de los santos: Milagros de San José. www.tengoseddeti.org

– Oraciones para los 33 días de consagración a José. www.unleashthegospel.org

Después de dos semanas en UCI, el padre Israel Bravo Cortés, supera el coronavirus

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, Admi­nistrador Apostólico de la Diócesis de Cúcuta, dio a cono­cer a través de un comunicado, el reporte oficial sobre el estado de salud del Vicario General de esta Iglesia Particular, el padre Israel Bravo Cortés, quien ha supera­do la COVID-19, la cual lo había llevado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

El día jueves 15 de abril fue in­ternado en el Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM), debido a baja saturación de oxíge­no, consecuencia del contagio de la COVID-19. El domingo 18 de abril, el equipo médico tomó la decisión de intubarlo para mejorar su patrón respiratorio. Luego de dos semanas y de responder satisfactoriamen­te al tratamiento, el padre pasó de UCI a estar bajo supervisión médi­ca en habitación del HUEM, donde permaneció 12 días más. En estos momentos se encuentra en casa, re­cuperando fuerzas para retomar las actividades de su vida ministerial.

Monseñor José Libardo, en nombre de la Diócesis de Cúcuta, exalta y agradece el profesionalismo de los médicos, enfermeras y paramédi­cos del HUEM, que protegieron la vida del padre Israel, y le brindaron la mejor atención y cuidados. Así mismo, expresa su gratitud a cada uno de los fieles bautizados que elevaron una oración por la salud del sacerdote, y pide continuar su­plicando a Dios por la salud de los enfermos, y por todo el personal de salud que arriesgan su vida por ser­vir.