Líderes religiosos de Colombia se reúnen con el presidente Iván Duque, para buscar soluciones ante la difícil situación que enfrenta el país

Foto: idm.presidencia.gov.co

Este domingo 9 de mayo, representantes de las distintas confesiones, religiones, creencias y denominaciones de Colombia, se reunieron con el presidente del país, Iván Duque Márquez, con el objetivo de avanzar en la búsqueda de soluciones que permitan “atender las necesidades de los colombianos”, desde el diálogo, rechazando “cualquier incitación a la violencia, el odio, la discordia y la destrucción” de la sociedad.

Por parte de la Iglesia Católica, estuvieron presentes Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, Obispo de Santa Rosa de Osos y secretario general de la Conferencia Episcopal (CEC), y el padre Jorge Bustamante Mora, secretario adjunto de la CEC.

La reunión dio como resultado una declaración conjunta de los líderes religiosos, para avanzar en una ‘Agenda sobre lo Fundamental’, donde insisten en el diálogo, desaprueban cualquier abuso de parte de algunos miembros de la fuerza pública, y así mismo, destacan la tarea de los militares que han garantizado las protestas pacíficas.

A continuación, el documento completo:

Declaración conjunta entre los líderes religiosos y el Gobierno Nacional, en el encuentro con el señor Presidente de la República, Dr. Iván Duque Márquez, para avanzar en una Agenda sobre lo Fundamental

Bogotá, 9 de mayo de 2021

  1. Los líderes religiosos de Colombia, como ya lo hemos hecho individualmente, desde las distintas confesiones, religiones, creencias y denominaciones, oramos por el pueblo colombiano y sus instituciones.

  1. Encontramos en el diálogo y la unidad el camino para superar la violencia, y las vías de hecho. Pedimos levantar los bloqueos que afectan a millones de familias colombianas. Rechazamos cualquier abuso de parte de algunos miembros de la fuerza pública, así como animamos y agradecemos la tarea que la misma ha hecho para garantizar las protestas pacíficas y la seguridad de todos los colombianos.

  1. Expresamos nuestra convicción de mantener y fortalecer los programas sociales para las personas en condiciones de vulnerabilidad e invitamos a que el gobierno los siga fortaleciendo.

  1. Expresamos nuestro respaldo a la institucionalidad en la búsqueda de adelantar procesos de diálogo que permitan avanzar en la solución de las necesidades de los más pobres, así como su rechazo total a cualquier forma de violencia, provenga de donde provenga, y al uso de las vías de hecho que ha afectado severamente a los colombianos durante las últimas semanas.

  1. Apoyamos el ejercicio de escucha mutua, el diálogo constante y abierto que ha iniciado el Presidente de la República con los representantes de distintos sectores, tanto a nivel nacional como regional, para construir de manera conjunta soluciones que permitan atender las necesidades de los colombianos y rechazamos cualquier incitación a la violencia, el odio, la discordia y la destrucción de nuestra sociedad.

  1. Reconocemos en el Presidente y las instituciones, la legitimidad de nuestra nación y desde la cercanía a las bases sociales y las comunidades, celebramos el inicio de diálogos, especialmente, con los jóvenes para la configuración de un gran PACTO POR LOS JÓVENES para generar oportunidades reales de empleo, educación y bienestar que dignifique la vida de cada colombiano.

  1. Invitamos a la construcción de acuerdos que permitan superar la emergencia sanitaria del COVID-19, y aprovechar la oportunidad para impulsar una economía más incluyente que abra espacios al empleo y al emprendimiento sostenible y estable que garantice el ingreso de las familias colombianas.

Episcopado colombiano: “La violencia no soluciona nada; produce sufrimiento y muerte”

Foto: vanguardia.com

Ante los episodios de esta semana, que han dejado profundo dolor, muerte y mayor vulnerabilidad a los más pobres, los Obispos Católicos de Colombia, se pronunciaron a través de un comunicado, este martes 4 de mayo.

El episcopado colombiano presentó ocho puntos, donde exponen su rechazo a la violencia, el apoyo a una protesta pacífica, y proponen urgentemente avanzar hacia la reconciliación nacional. Citando las enseñanzas del Papa Francisco en su Carta Encíclica ‘Fratelli Tutti’ (#228): “Es necesario tratar de identificar bien los problemas que atraviesa una sociedad para aceptar que existen diferentes maneras de mirar las dificultades y de resolverlas. El camino hacia una mejor convivencia implica siempre reconocer la posibilidad de que el otro aporte una perspectiva legítima”. Los Obispos piden que se abran los canales para el diálogo social.

Por otra parte, convocan a toda la Iglesia Católica colombiana, a reunirse en cada una de sus parroquias el próximo viernes 7 de mayo a vivir una jornada de oración, por la reconciliación del pueblo colombiano, para que Dios conceda “la gracia de afianzarnos en la justicia, en la libertad y en solidaridad fraterna”.

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Papa Francisco pide orar por el mundo de las finanzas

Finanzas justas, inclusivas y sostenibles, propone el Papa Francisco, para que las finanzas de las Naciones “sean instrumentos de servicio, instrumentos para servir a la gente y cuidar la casa común”, esta es una de las razones por las que Su Santidad eligió este tema para orar durante el mes de mayo.

En el video-mensaje con la intención de oración para este quinto mes del año, publicado por la Red Mundial de Oración del Papa, el Sumo Pontífice expresa su preocupación por la crisis de la economía, que se agudizó en la pandemia, la gran cantidad de personas sin trabajo y la inflación de los países, y es que, el Producto Interno Bruto (PIB) mundial, sufrió en 2020 su caída más pronunciada desde el final de la Segunda Guerra Mundial: millones quedaron desempleados o sus puestos suspendidos, y los gobiernos inyectaron billones de dólares en sus economías para evitar daños mayores.

Por esto, el Papa Francisco manifiesta que “los mercados deben estar respaldados por leyes y reglamentos que garanticen su funcionamiento para que garanticen que las finanzas -en lugar de ser meramente especulativas o de financiarse a sí mismas- funcionen para los objetivos sociales tan necesarios en el contexto de la actual emergencia sanitaria mundial”.

Obispos de Colombia y Venezuela emiten comunicado conjunto sobre el drama migratorio

Este miércoles 28 de abril, la Conferencia Episcopal de Colombia y la Conferencia Episcopal Venezolana, dieron a conocer un comunicado que emitieron conjuntamente, expresando su preocupación sobre el conflicto armado y el incremento de desplazamiento transnacional, sobre todo entre el estado de Apure (Venezuela) y el departamento de Arauca (Colombia).

El documento firmado por los presidentes episcopales de ambos países, los vicepresidentes y secretarios generales de las Conferencias, exponen seis puntos donde hacen un llamado a las autoridades de cada Nación para que “avancen hacia soluciones de fondo, eficaces, dialogadas y concertadas, frente a la problemática que se vive a lo largo de la frontera”; piden que se “propicien las condiciones que permitan a las personas permanecer en su territorio o regresar a él”, esto, con respecto a la situación puntual en Apure y Arauca.

Así mismo, invitan a “continuar las muestras de efectiva solidaridad con estos hermanos y hermanas, recordando que el Papa Francisco ha exhortado a toda la humanidad a acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y desplazados”.

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Para ser buen pastor, se necesita amar

Desde el Antiguo Testamen­to ante la presencia de tantos malos pastores que condujeron al pueblo a la desgra­cia, al exilio, a la dispersión, surge el deseo tanto en el pueblo como en los profetas, de tener a Dios como Pastor, que Dios mismo venga a guiar a su rebaño. Anhelo que Dios recibe como una súplica a la cual responde: “les daré pas­tores según mi corazón que los apacienten con conocimiento e inteligencia” (Jr 3, 15).

Dentro de los signos que presenta el evangelista san Juan, está el de Jesús como el Buen Pastor, que anuncia públicamente el sentido de su misión: “he venido para que tengan vida y la tengan en abun­dancia” (Jn 10, 10).

Jesús Buen Pastor conoce, escu­cha, cuida y da la vida por las ove­jas. No es un asalariado que vive de las ovejas, sino que vive con y para las ovejas. No las engaña prometiéndoles lo que nunca va a darles. Más bien, las consuela y si se pierden sale en su búsqueda, y al encontrarlas, las trae sobre sus hombros nuevamente al redil.

El único camino para ser un buen pastor al estilo de Jesús, es amar. El que ama, escucha, conoce, cuida y llega a dar la vida por lo que ama. Así, se lo hizo conocer Jesús a su amigo Pedro a quien iba a poner de pastor al frente de su rebaño: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le respondió: “Sí, Señor, Tú sa­bes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos” (Jn 21, 15-25).

Cuando el sacerdote ama a Dios y se deja amar por Él, se gasta y se desgasta por el rebaño que el Señor le ha encomendado. La prioridad es la comunidad, sufre y se alegra con ellos, los anima, acompaña y defiende de cuanto pueda hacerle daño. El buen Pas­tor no calla ante las injusticias que se cometen en contra de los más pobres e in­defensos de su rebaño, denuncia públicamente todo lo que atente con­tra la vida y la dignidad de quienes claman mi­sericordia.

En la Diócesis de Cúcuta hay bue­nos pastores que acompañan a los migrantes, asisten a los enfermos, visitan a los internos de la cárcel, dan de comer a los hambrientos, cuidan a los niños y mujeres, y capacitan técnicamente a quienes necesitan de un arte para contar con mejores oportunidades de tra­bajo, celebran la Eucaristía donde parten y comparten el Cuerpo de Jesús como alimento de vida eter­na.

La pregunta de Jesús sigue sien­do la misma: “¿Me amas más que éstos?” y esta pregunta es para los jóvenes de los colegios y uni­versidades que en su pensamiento tienen como deseo cambiar el mundo a mejores condiciones de como lo han encontrado. Estos jóvenes han de ser buenos pasto­res, buenos ciudadanos, buenos profesionales, buenos padres de familia, buenos servidores públi­cos. El llamado es a ser buenos y eso implica aprender a amar la obra que nos han enco­mendado. Pues no hay nada más angustioso y deprimente que hacer las cosas porque toca y no porque nacen de un corazón lleno de amor.

El que quiera ser buen pastor debe vivir la gratuidad. En palabras del Papa Francisco: “quien no vive la gratuidad fraterna, convierte su existencia en un comercio ansio­so, está siempre midiendo lo que da y lo que recibe a cambio” (Fra­telli Tutti #140). El buen pastor se da sin medidas, sin reservas, su vida es como un cirio encendido que entre más luz ofrece más se desgasta.

En unión de oraciones, reciban mi bendición.

Sor Rocío Gómez, vivió al servicio de los niños y los pobres

Fotos: Comedor Santo Domingo Savio

En El Jordán, corregimiento de San Carlos (Antioquia), nació el 31 de mayo de 1942, Rocío del Carmen Gómez Gómez, quien a sus 20 años se consagraría a la vida religiosa. Lamentablemente, falleció el jueves 22 de abril de 2021, por problemas que ya presentaba en su corazón.

Sor Rocío, llegó a San José de Cúcuta en el año 2008, donde inició una incansable labor en el barrio Los Olivos, impulsando la construcción del templo parroquial Santa María Mazzarello, a través de actividades productivas para recoger fondos.

Perteneció a la comunidad de las Hijas de María Auxiliadora, que son quienes apoyan a los sacerdotes salesianos en la animación y orientación de la comunidad en Los Olivos, además de organizar y desarrollar servicios pastorales en la Diócesis de Cúcuta. La directora de la congregación, Sor Gladys Mantilla, asegura que a Sor Rocío se le deben muchas obras, como la organización del grupo de mujeres ‘Nuestra Madre Mazzarello’, donde reciben capacitación en modistería y algunas técnicas en la elaboración de accesorios y joyería; el comedor Santo Domingo Savio, donde acogen a migrantes venezolanos y colombianos retornados; el Ropero Mamá Margarita, que consiste en vender ropa usada a bajo costo, para así sostener las obras de caridad; y una panadería, son entre otras, las acciones que proyectó y ejecutó la hermana Rocío del Carmen.

“Su corazón se infló de tanto amor que les daba a los pobres”, expresa nostálgicamente la hermana Gladys, al relatar que el deceso de Sor Rocío se debió a complicaciones en su salud por fallas cardiovasculares, lo cual terminó en un infarto que le ocasionó la muerte el pasado 22 de abril a las 8:45 de la noche, en la clínica Cardiovascular de Medellín.

En vida también tuvo múltiples reconocimientos por su vocación de servicio, se destacan los otorgados por el Club Rotario y por Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, anterior Obispo de la Diócesis de Cúcuta, quien apoyaba sus iniciativas.

La Diócesis de Cúcuta, manifiesta sus condolencias a su familia y a la comunidad salesiana, y pide a los fieles bautizados orar, para que la misericordia de Dios conceda a la querida hermana Rocío del Carmen Gómez Gómez, el descanso eterno.

58.° Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

San José: el sueño de la vocación, es el título con el que el Papa Francisco ha enviado su mensaje para la 58.° Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el cual fue publicado en la fiesta dedicada a San José, el pasado viernes 19 de marzo.

El Papa recuerda la figura de San José, el sueño de la vocación, la cual definide como la “llamada divina siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir más allá. No hay fe sin riesgo. Sólo abandonándose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades, se dice verdaderamente “sí” a Dios”.

Las vocaciones: Regeneran la vida cada día

El Papa Francisco recuerda que “Dios ve el corazón y en san José reconoció un corazón de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano”. Las vocaciones tien­den a esto: a generar y regenerar la vida cada día. Y hoy día, en tiempos marcados por “la fragilidad y los su­frimientos causados también por la pandemia, donde nos invade la in­certidumbre y el miedo al futuro, lo que necesita el sacerdocio y la vida consagrada es a San José que viene a su “encuentro con su mansedumbre, como santo de la puerta de al lado; al mismo tiempo, su fuerte testimonio puede orientarnos en el camino”.

Tres palabras clave para la vocación

  1. Sueño: A través de los sueños que Dios le inspiró, san José hizo de su existencia un don. En el mensaje, el Pontífice explica que los Evangelios narran cuatro sueños. Eran llamadas divinas, “pero no fueron fáciles de acoger”. Después de cada sueño, José tuvo que cambiar sus planes y arries­garse, sacrificando sus propios pro­yectos para secundar los proyectos misteriosos de Dios. Él confió total­mente. Y el Papa nos pregunta: “¿Qué era un sueño nocturno para depositar en él tanta confianza? A pesar de todo, “san José se dejó guiar por los sueños sin vacilar”, porque confirma el Papa, “su corazón estaba orientado hacia Dios, ya estaba predispuesto hacia Él. A su vigilante “oído interno” sólo le era suficiente una pequeña señal para reconocer su voz. Esto también se aplica a nuestras llamadas”.
  2. Servicio: La segunda palabra que marca el itinerario de san José y de su vocación es servicio, escribe el Papa, y explica que se desprende de los Evangelios que vivió enteramente para los demás y nunca para sí mis­mo. “El santo Pueblo de Dios lo llama esposo castísimo, revelando así su ca­pacidad de amar sin retener nada para sí. Liberando el amor de su afán de posesión, se abrió a un servicio aún más fecundo, su cuidado amoroso se ha extendido a lo largo de las gene­raciones y su protección solícita lo ha convertido en patrono de la Igle­sia. También es patrono de la buena muerte, él que supo encarnar el sen­tido oblativo de la vida. Sin embargo, su servicio y sus sacrificios sólo fue­ron posibles porque estaban sosteni­dos por un amor más grande: “Toda vocación verdadera nace del don de sí mismo, que es la maduración del simple sacrificio”.
  3. Fidelidad: La fidelidad, afirma el Papa Francisco, se alimenta “a la luz de la fidelidad de Dios”. Las pri­meras palabras que san José escuchó en sueños fueron una invitación a no tener miedo, porque Dios es fiel a sus promesas: «José, hijo de David, no temas» (Mt 1, 20). y a continuación el Pontífice se dirige a cada uno de nuestros hermanos que desean seguir su vocación: “No temas: son las pa­labras que el Señor te dirige también a ti, querida hermana, y a ti, querido hermano, cuando, aun en medio de incertidumbres y vacilaciones, sientes que ya no puedes postergar el deseo de entregarle tu vida. Son las palabras que te repite cuando, allí donde te en­cuentres, quizás en medio de pruebas e incomprensiones, luchas cada día por cumplir su voluntad. Son las pa­labras que redescubres cuando, a lo largo del camino de la llamada, vuel­ves a tu primer amor. Son las palabras que, como un estribillo, acompañan a quien dice sí a Dios con su vida como san José, en la fidelidad de cada día”.

La vocación: La llamada divina que impulsa a entregarse

Los sueños condujeron a José a aven­turas que nunca habría imaginado. El primero, afirma en su mensaje, deses­tabilizó su noviazgo, pero lo convirtió en padre del Mesías; el segundo, lo hizo huir a Egipto, pero salvó la vida de su familia; el tercero, anunciaba el regreso a su patria y el cuarto, le hizo cambiar nuevamente sus planes llevándolo a Nazaret, el mismo lugar donde Jesús iba a comenzar la pro­clamación del Reino de Dios. “En to­das estas vicisitudes, afirma el Papa, la valentía de seguir la voluntad de Dios resultó victoriosa. Así pasa en la vocación: la llamada divina siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir más allá. No hay fe sin riesgo. Sólo aban­donándose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades se dice verdaderamente “sí” a Dios. Y cada “sí” da frutos, por­que se adhiere a un plan más grande, del que sólo vislumbramos detalles, pero que el Artista divino conoce y lleva adelante, para hacer de cada vida una obra maestra. En este sentido, san José representa un icono ejemplar de la acogida de los proyectos de Dios”.

San José, custodio de Jesús, de la Iglesia y de las vocaciones

Su Santidad, expresó que le gusta pensar en san José, el custodio de Jesús y de la Iglesia, como custodio de las vocaciones. “Su atención en la vigilancia procede, en efecto, de su disponibilidad para servir. «Se le­vantó, tomó de noche al niño y a su madre» (Mt 2, 14), dice el Evangelio, señalando su premura y dedicación a la familia. No perdió tiempo en ana­lizar lo que no funcionaba bien, para no quitárselo a quien tenía a su cargo. Este cuidado atento y solícito es el signo de una vocación realizada, es el testimonio de una vida tocada por el amor de Dios. ¡Qué hermoso ejemplo de vida cristiana damos cuando no perseguimos obstinadamente nuestras propias ambiciones y no nos dejamos paralizar por nuestras nostalgias, sino que nos ocupamos de lo que el Señor nos confía por medio de la Iglesia! Así, Dios derrama sobre nosotros su Espíritu, su creatividad; y hace mara­villas, como en José”.

Conclusión

En la casa de Nazaret, había «una ale­gría límpida». Era la alegría cotidiana y transparente de la sencillez, la ale­gría que siente quien custodia lo que es importante: la cercanía fiel a Dios y al prójimo. Y exclama su esperanza; qué hermoso sería si la misma atmósfera sencilla y radiante, sobria y esperanza­dora, impregnara los seminarios, insti­tutos religiosos y casas parroquiales. Y es la alegría que desea a todos los que “generosamente han hecho de Dios el sueño de sus vidas, para servirlo en los hermanos y en las hermanas que les han sido confiados, mediante una fidelidad que es ya en sí misma un testimonio, en una época marcada por opciones pasajeras y emociones que se desvanecen sin dejar alegría”.

Tomado de: vaticannews.va

Descargar mensaje completo.

72.061 kilos de alimentos recibieron durante marzo poblaciones atendidas por el BDA

Fotos: Banco Diocesano de Alimentos

El Banco Diocesano de Alimentos (BDA) Monseñor Óscar Urbina Ortega, no detiene su servicio acompañando a las familias más vulnerables de la jurisdicción eclesiástica de la Diócesis de Cúcuta, haciendo entrega de miles de mercados y elementos de higiene personal, que si bien, no son una solución para sus dificultades económicas, sí alivianan sus cargas, mientras se esmeran por conseguir el sustento diario.

Gracias a los donantes, durante el mes de marzo, el BDA atendió a 31.257 personas, divididas en: 29 parroquias, 13 comunidades religiosas, 33 asociaciones, 4 fundaciones y otras 6 instituciones. Lugares donde se entregaron 1.527 mercados, 15.977 paquetes alimenticios y 2.669 paquetes de higiene personal. Según los informes del BDA, en total fueron 72.061 kilos de alimentos donados a la población con más necesidades.

Donantes:

  • Diócesis de Cúcuta
  • Papa Francisco
  • Adveniat
  • Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO)
  • Fundación Orden de Malta, Colombia
  • Parroquia San Juan de la Cruz
  • Comercial Nutresa S.A.S.
  • Dromedical del Oriente
  • Quala
  • Fundación Medical Duarte
  • Álvaro Enrique Forero Salcedo (Mercadeo Agropecuario Merkagro)
  • Fruttec S.A.S.
  • Freskaleche S.A.S.
  • Cencosud Colombia S.A.S.
  • Éxito San Mateo
  • Fundación Cenabastos
  • Maryi Sarmiento – Medes Health Center
  • Makro Supermayorista S.A.S.
  • Jerónimo Martins Colombia S.A.S., Tiendas Ara
  • Darapesa S.A.S.
  • Gaseosas Hipinto S.A.S.
  • Mercadería S.A.S.
  • Más Bandejas
  • Decobaños
  • Farmaideal Center
  • Hernoy Viáfara Arrechea
  • Cerámica Italia
  • Grupo Bolivariana

Así avanza el proyecto ‘Medios de Vida Sostenibles’

Fotos: Banco Diocesano de Alimentos

‘Medios de vida sostenibles’ el proyecto de la Diócesis de Cúcuta que se desarrolla en la Casa de Formación Beato Luis Variara, donde capacita a 60 mujeres migrantes venezolanas y colombianas retornadas, en el arte de la confección, avanza de manera positiva, tanto en el aprendizaje, como en el fortalecimiento del desarrollo personal de cada una de las aprendices.

Para cumplir con los aforos permitidos y acatar los protocolos de bioseguridad para prevenir la propagación y el contagio de la COVID-19, han estado ejecutando los talleres en los horarios de: lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12:00 m. (grupo de 20 aprendices); lunes a viernes de 2:00 p.m. a 6:00 p.m. (20); y sábado de 8:00 a.m. a 12:00 m. (20). Los objetivos de la capacitación es que adquieran conocimientos y habilidades en trazo de molde, corte y confección (principales tareas en la modistería básica).

Se espera que, al finalizar el curso, aumenten las oportunidades laborales de estas mujeres, en su mayoría madres cabeza de hogar, a quienes se les han brindado los conocimientos, las herramientas y lo más importante, el apoyo espiritual y psicosocial, que les permitan consolidar en sus familias y entorno, relaciones tranquilas y felices, a pesar de las dificultades.