Obispo de Cúcuta hace un llamado al Gobierno Nacional ante compleja situación migratoria

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

“En los últimos días ha aumentado en gran proporción la llegada de los hermanos venezolanos que acuden a la ciudad a pedir atención médica y alimentos; los estamos recibiendo en la Casa de Paso, donde estamos repartiendo unos 5.000 desayunos en la mañana”, declaró Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta.

Monseñor Víctor señala que en la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, la afluencia de personas ha crecido notablemente, donde lo más grave que observa es que llegan madres con sus hijos en búsqueda de atención, por lo que pide al gobierno nacional que “oferte oportunidades para esta comunidad que llegan desde el vecino país a Norte de Santander”.

Advierte que la Casa de Paso podría “colapsar”, ya que “se va complicando la situación, en el sentido de que tenemos cada vez más gente. Creo que tendríamos que estar preparados porque está aumentando sensiblemente esta presencia en nuestra comunidad; tenemos una deuda histórica con Venezuela e invitamos a las autoridades para que les ayuden a estas personas con un empleo”.

Monseñor asegura que continúan recibiendo apoyo de la Iglesia católica en el mundo: “contamos con la ayuda de algunas Iglesias del exterior, de Estados Unidos, Latinoamérica, y, algunas instituciones con las cuales atendemos varios frentes, uno de ellos en zonas periféricas de la ciudad, donde se distribuye alimentos calientes a venezolanos y colombianos que lo necesiten”.

“Una sociedad más justa, más digna, más humana, más cristiana y solidaria”: Conclusiones Asamblea Ordinaria Episcopado Venezolano

Los Obispos católicos venezolanos estuvieron reunidos del 7 al 12 de julio en la ciudad de Caracas, Venezuela, para desarrollar la CXII Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano, bajo el lema: “Dios quiere para Venezuela un futuro de esperanza”.

Con el fin de analizar y buscar cambios profundos a través de soluciones pacíficas, los Obispos abordaron la compleja realidad de su país, las acciones concretas a adoptar, la formación de los futuros sacerdotes y el próximo Sínodo para la Amazonía (donde estudiaron el documento Instrumentum Laboris, desde el trasfondo de la realidad venezolana).

Los trabajos de la Asamblea se desarrollaron en un clima de fraternidad y de búsqueda de soluciones de los problemas internos de la Iglesia de cara a la sociedad venezolana.

Se destaca la participación de Monseñor Patrón Wong, Secretario de la Congregación para el Clero, responsable para los seminarios, quien les habló de la “Asunción de un nuevo paradigma que tiene que ver con la formación de los futuros sacerdotes”.

Al finalizar el encuentro de cinco días, los Obispos dieron a conocer las conclusiones: Exhortación Pastoral en Ocasión de la CXII Asamblea Plenaria Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana, donde afirman que “una de las grandes tareas de la Iglesia en nuestro país consiste en la construcción de una sociedad más justa, más digna, más humana, más cristiana y solidaria”. Esto postula un decidido compromiso de todos por la defensa de la dignidad de la persona humana y el bien común.

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En la plaza de San Pedro, el Papa Francisco se solidariza con Venezuela

Imagen: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Este domingo, 14 de julio en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco les hizo un llamado a los fieles para pedirle al Señor por el fin del sufrimiento del pueblo venezolano.

Expresó Su Santidad: “Una vez más quiero expresar mi cercanía al amado pueblo venezolano (…) Recemos al Señor para que inspire e ilumine las partes involucradas, de modo que puedan llegar, cuanto antes, a un acuerdo que ponga fin al sufrimiento de la gente por el bien del país y de toda la región”.

El Papa Francisco siempre ha demostrado solidaridad con esta nación y en repetidas ocasiones ha pedido orar por una solución pronta ante la “prolongada crisis”.

De igual forma, el día de ayer en su cuenta de Twitter @Pontifex_es reafirmó su petición: “Deseo expresar una vez más mi cercanía al amado pueblo venezolano, que sufre a causa de la prolongada crisis. Pidamos al Señor que inspire a las partes en causa para que lleguen cuanto antes a un acuerdo que ponga fin a los sufrimientos de la gente”.

Papa Francisco envía mensaje al pueblo colombiano por centenario de la Virgen de Chiquinquirá

Foto: cec.org.co

Una vez concluida la CVIII Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, los Obispos del país, se dirigieron este domingo 7 de julio, a la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá en el departamento de Boyacá.

Los Obispos se unieron al inicio de las celebraciones por el Centenario de la coronación de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, como reina y patrona de Colombia, con una celebración eucarística presidida por Monseñor Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Por su parte, el nuncio apostólico en Colombia, Monseñor Luis Mariano Montemayor, leyó un mensaje del Cardenal Pietro Parolin a nombre del Papa Francisco dirigido al clero y pueblo colombiano y todos los «que se encomiendan a la intercesión de la Madre de Dios e invocan su ayuda para crecer en la vida cristiana».

Mensaje de la Santa Sede

«Su Santidad los exhorta a que esta efeméride, que felizmente se une a la celebración del segundo centenario de la independencia patria, sea acompañada con la plegaria y el auténtico compromiso de fe, y las obras de caridad, que alegran el Corazón de la Virgen María, al ver como Jesús, su Divino Hijo, sigue siendo camino verdad y vida, para los hombres y mujeres de hoy.  Como prenda de copiosos favores divinos e invocando la amorosa protección de la Reina del Cielo, el Papa Francisco imparte de corazón la implorada Bendición Apostólica a cuantos participan en esta solemne celebración. Y la hace extensiva también a todos los hijos e hijas de Colombia».

“Así como hoy os coronamos en la tierra, así merezcamos ser coronados en el Cielo”: Centenario Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Imagen: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El origen del cuadro de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, tuvo lugar, por una petición que realizó en el año 1560, Antonio de Santana, un hombre de la realeza española, que tenía por misión, organizar y regir el destino socio-político de la región Suta en el valle de Sequencipá (Boyacá). El español, pidió al fraile dominico Andrés Jadraque, le pintara una imagen de la Vírgen María para ponerla en la capilla de este lugar. Después de realizado el encargo, habiendo quedado espacio en el cuadro pintado a lado y lado de la imagen de la Virgen María, decidió pintar también en el cuadro a San Antonio de Padua, por el nombre de quien le había mandado pintar el cuadro, y a San Andrés, nombre del mismo fraile pintor.

Tiempo después, cuando los frailes dominicos entregan esa región para ser pastoreada por el clero secular, la capilla y la imagen sufren un descuido, decayendo  el culto y la imagen quedó abandonada. Con el tiempo la capilla se deterioró, por ende, las goteras y el sol dañaron la imagen.

Después de haber estado de un lado para otro, expuesto al sol y al agua, el cuadro termina en manos de María Ramos quien vivía en la misma casa que la viuda de Antonio de Santana y descubriendo la imagen de la Virgen María, lo limpió, lo recuperó y empezó a orarle permanentemente, pidiéndole pudiera mostrarse más en la pintura.

El viernes 26 de diciembre de 1586 a las nueve de la mañana, después de haber estado la devota más de dos horas en oración, se levantó de su asiento para salir de la capilla. En aquel instante pasaba por allí una india que venía de Muzo, llamada Isabel, con un niño llamado Miguel, de unos cuatro o cinco años. Al pasar frente a la puerta de la capilla dijo el niño a la mujer que lo llevaba: “¡Mire, mire! Miró la mujer hacia la capilla y vio que la imagen de Nuestra Señora estaba en el suelo, de pie, y despedía de sí una luz que llenaba de claridad toda la capilla. Llena de asombro dijo en alta voz a María Ramos, que iba saliendo del oratorio: “Mire, mire, Señora, que la Madre de Dios se ha bajado de su sitio, está en vuestro asiento y parece que se está quemando”. Miró María Ramos y admirada de ver tan estupendo prodigio, llena de asombro se dirigió llorando hacia el altar, se arrojó a los pies de la sagrada Imagen; con mucho temor puso los ojos en ella y vio cumplidos sus deseos. El gran milagro había sucedido, el cuadro se había renovado.

Después de constatar el hecho de manera jurídica, con jueces y testimonios, según la costumbre de la época, se crea la doctrina de Chiquinquirá y se construye el primer templo.

Hacia el año 1633, el cuadro recibe la visita del Arzobispo Bernardino Almansa, quien se entristece por encontrar la Sagrada Imagen muy descuidada. El 19 de septiembre de este mismo año, ordenó por Decreto que el templo de la Virgen de Chiquinquirá con su servicio se entregue a una comunidad religiosa para que se engrandezca el culto en el Santuario. Esta comunidad resulta siendo los frailes dominicos quienes se convierten en los guardianes del santuario.

En el año de 1760 con el traslado de los indios, cesó la Doctrina y el Arzobispo Araús erigió la Parroquia bajo el título y patrocinio de Ntra. Sra. de Chiquinquirá, como estaba en la Doctrina desde 1588. Hacia 1821, el 2 de enero, Simón Bolívar visita el Santuario, en agradecimiento por la ayuda recibida en 1815 para el sostenimiento de sus tropas. En 1827 volvió y permaneció del 6 al 8 de septiembre. En 1928, junio 20, vino por última vez y postrado de rodillas ante la sagrada imagen de María, oró por largo rato.

EL 24 de diciembre de 1908 es consagrado el altar de mármol, de 12 metros de alto, de orden corintio, levantado sobre ocho columnas; coronado por tres ángeles tamaño natural. En la bóveda van siete figuras en relieve, simbólicas de los siete sacramentos y un arabesco central. Al frente en la parte alta del Camarín aparece el Monograma de María.

Después de haber realizado la petición a la Santa Sede en el año 1910, el 9 de enero, se inicia una peregrinación con una copia del cuadro por toda Colombia para pedir por todos los colombianos y asimismo, para que todos conocieran el cuadro, la imagen de la Virgen María que sería la protectora e intercesora de Colombia.

El gran día de la coronación llega el 9 de julio de 1919.  En la ceremonia estuvieron presentes el Excelentísimo Señor Nuncio Apostólico Don Enrique Gasparri, varios Obispos y el señor Presidente de la República, Marco Fidel Suárez. Después de haber sido puesta la corona sobre la imagen de la Virgen María y el Niño Jesús en el cuadro, el obispo de Tunja, Eduardo Maldonado, afirmó: “Así como hoy os coronamos en la tierra, así merezcamos ser coronados en el Cielo”. “Yo… pido humilde y respetuosamente a los Arzobispos y Obispos aquí congregados, que así como la República fue consagrada al Sacratísimo Corazón de Jesús, de la misma manera, se consagra solemne y públicamente, por voto nacional, a la Santísima Virgen, Reina de Colombia”.

Datos históricos sobre la veracidad del cuadro

– El 9 de abril de 1986, por orden del Presidente de la República, Belisario Betancur, un grupo de expertos le hizo un examen radiológico al lienzo, para constatar su autenticidad y antigüedad. La Imagen fue llevada a media noche al hospital donde le tomaron varias radiografías y fotografías especiales. Hecho el examen la Imagen vuelve a la basílica a las 4:30 a.m. escoltada por tropas del Batallón Sucre.

– El 30 de mayo de 1986, la Dra. María Cecilia Álvarez White entregó el resultado del examen hecho a la Imagen, el cual reveló: “que la pintura corresponde a 1562; que la Imagen presenta señales claras de que por ella corrió agua de las goteras que se presentaron en la capilla de Suta; que la pintura nunca ha sido retocada; que ésta es de regular calidad y que para pintarla utilizaron materiales de la época; que el lienzo está muy deteriorado y que la Imagen de María está muy borrosa debido al agua que corrió por ésta; que el alumbrado eléctrico ha causado daños en la pintura, que la conservación del cuadro es realmente prodigiosa”.

Principales realidades del país analizadas desde la proyección pastoral y evangelizadora

Fotos: cec.org.co

Desde el 1 hasta el 5 de julio, los Obispos católicos del país se dieron cita en la ciudad de Bogotá, para efectuar las sesiones de la CVIII Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, bajo el lema: “La economía al servicio de la dignidad humana y del bien común”.

Preocupados por las realidades socio-económicas que vive cada región de Colombia, en sus diferentes contextos, los Obispos analizaron puntos específicos para reflexionar sobre qué está haciendo la Iglesia y cómo puede contribuir desde la proyección pastoral y evangelizadora por una mejor sociedad.

Fenómeno migratorio

Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta informó que la problemática de migración venezolana inició desde 2015.  Desde entonces, la Iglesia ha respondido con fraternidad y caridad.  “Hoy, la Iglesia quiere ser caridad, una mano que acoge, alimenta, guía y acompaña a estas personas en sus dificultades y creo que esta es la intención de la mayoría de los colombianos”.

Uno de los fenómenos que se desprenden de la migración, es la apatridia, Monseñor expresa que “miles de niños nacen sin una nacionalidad definida (…) se deben respetar los derechos de estos menores”.

El Obispo de Cúcuta dio a conocer que a través de la Fundación Asilo Andresen, se han atendido a más de 211 niños, entre 2 y 7 años de edad, garantizándoles, en unión con otras instituciones, los principales derechos.

Se refirió, además, al plan de activación que se está desarrollando en las diferentes arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos del país, para apoyar a la población venezolana. Manifestó que las jurisdicciones de Pamplona, Arauca, Riohacha, Tibú, entre otras, están ofreciendo asistencia médica, alimentaria y camino de acompañamiento a los que transitan por estos territorios.

“Invitamos a los colombianos a acoger, acompañar, ayudar e insertar, a estos hermanos nuestros”, refiriéndose a evitar un fenómeno más que se desprende: la xenofobia.

El corazón de toda actividad económica es la persona humana

Monseñor Óscar Urbina Ortega, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y Arzobispo de Villavicencio, asegura que una de las preocupaciones de la Iglesia, es que en Colombia, “siendo un país con gran riqueza natural y potencial humano, existan tan altos niveles de inequidad”.

Este es un llamado a concienciar para los empresarios, quienes tienen la posibilidad de administrar bienes económicos, “para que piensen más en las fuentes de trabajo que pueden ofrecer”.

Reforma Agraria

“Sabemos que el conflicto desplazó a muchas personas que les tocó irse hacia territorios que eran de nadie y allí han trabajado; ahora corren el riesgo de ser expulsados porque no tienen los títulos de propiedad”.  Aseguró Monseñor Urbina, quien hizo un llamado especial a los candidatos a gobernación y alcaldía, para que incluyan en sus planes de gobierno este tema, por la reconstrucción del tejido social.

Implementación de los acuerdos de paz

Monseñor Ricardo Tobón, Arzobispo de Medellín y vicepresidente de la CEC afirma que “la Iglesia quiere la paz y está al servicio de ella”.

Recordó que pronto se cumplirá el bicentenario de la República, donde hace 200 años se tuvo la idea de “construir una patria nueva”, y, por el contrario, “nos hemos dispersado, olvidando que sin un proyecto común no hay paz, desarrollo ni futuro”.

La Iglesia reitera su llamado a una cultura de paz, unión nacional, diálogo sincero, a un trabajo de todos, para que “aprovechando los enormes recursos naturales y humanos que tenemos, construyamos una sociedad justa, equitativa, en la que la verdad y la solidaridad marque un futuro bueno para todos”.  Concluyó Monseñor Ricardo Tobón.

Protección de menores

De acuerdo con la Carta Apostólica del Papa Francisco en forma de Motu proprio: Vox Estis Lux Mundi (Ustedes son la luz del mundo), Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, secretario general de la CEC y Obispo Auxiliar de Medellín, afirmó que en la mayoría de las jurisdicciones eclesiásticas hay organismos para recibir denuncias, “y en varias Diócesis se está avanzando en comisiones interdisciplinarias: psicólogos, canonistas, psiquiatras), para brindar un acompañamiento y manejo integral de situaciones que vulneren la integridad de los menores.

Putin de nuevo en el Vaticano

Foto: voanoticias.com

Informó la Santa Sede que el Papa Francisco tuvo una larga reunión en el Vaticano con el presidente ruso Vladimir Putin, en la que tocaron temas como la crisis migratoria en Venezuela, Siria y Ucrania.

Fue una visita relámpago de un día por parte de Putin, quien fue en busca de la reactivación de sus relaciones con el Vaticano e Italia.

Es la tercera ocasión en la que el Papa Francisco recibe al máximo representante ruso.  Anteriormente se habían encontrado en el año 2013 y luego en el 2015.

El Sumo Pontífice le obsequió al presidente Putin una medalla conmemorativa del Vaticano hecha en ocasión del centenario del final de la I Guerra Mundial; le regaló dos de sus exhortaciones apostólicas: la “Gaudate et Exsultate” y “Christus vivit”; también  le obsequió su último mensaje para la Jornada Mundial de la Paz y el documento sobre la Fraternidad Humana firmado en Abu Dhabi, donde se destaca el “diálogo con el islam”.  Otro de los regalos fue un grabado de 1774 de la plaza de San Pedro, para que “no olvidara Roma”.

Por su parte, Vladimir Putin regaló al Papa Francisco una película sobre la vida de Miguel Ángel junto a un libro con imágenes de la cinta dirigida por un cineasta ruso.  También le dio un icono grande con la representación de los santos Pedro y Pablo Solemnidad que los católicos celebran el 29 de junio, pero Putin le explicó al Papa que los ortodoxos lo festejan cada año el 12 de julio.

El Papa y Putin conversaron sobre cuestiones relevantes para la vida de la Iglesia Católica en Rusia y temas ecológicos, entre otros.

Papa Francisco pide oración por la labor de los jueces

En este cuarto día del mes de julio, la Santa Sede hizo público el video-mensaje con la intención de oración del Papa Francisco para este nuevo mes.  El Papa pide que “recemos para que todos aquellos que administran la justicia, obren con integridad, y para que la injusticia que atraviesa el mundo, no tenga la última palabra”.

El Papa quiere que todos oren por la labor de los jueces, ya que en sus manos están “los derechos y bienes de las personas”.  Además, espera que ellos “sigan el ejemplo de Jesús, que no negocia nunca la verdad”.

El padre Frederic Fornos, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, destacó que la intención de oración especial del Sumo Pontífice, “está dirigida a quienes tienen en sus manos la suerte de tantas personas, ‘porque cuando la justicia llega tarde o no llega, genera mucho dolor y sufrimiento’. Es su deseo y esperanza que la injusticia nunca tenga la última palabra”, afirmó el sacerdote.

“El verdadero desarrollo es inclusivo y fecundo”: Papa Francisco

La Santa Sede publicó este martes 2 de julio un video-mensaje del Papa Francisco, donde hace un llamado a ser una “Iglesia en salida”, que va al encuentro, “busca a los lejanos” y sabe llegar “al cruce de los caminos para invitar a los excluidos, a los que nosotros mismos estamos excluyendo como sociedad”.

Este mensaje hace parte de la preparación para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que será el 29 de septiembre y este año tiene como lema: “No se trata sólo de migrantes».

El Papa declara que el mundo actual es elitista y cruel con los excluidos, “los países en vías de desarrollo siguen agotando sus mejores recursos naturales y humanos en beneficio de unos pocos mercados privilegiados”, mientras que “el verdadero desarrollo es inclusivo y fecundo”.

Jóvenes del Decanato de Nuestra Señora del Rosario participan de un primer encuentro

Foto: cortesía

El Decanato de Nuestra Señora del Rosario reunió a los integrantes de los movimientos juveniles para vivir el primer Encuentro de Movimientos Juveniles 2019, promovido por la comisión diocesana de Pastoral Juvenil.

En la Casa Pastoral Beato Padre Luis Variara, ubicada en el municipio de Villa del Rosario, se reunieron más de 115 jóvenes para escuchar y experimentar la Palabra de Dios.

Bajo el lema “Hacer lo que Él les diga” (Jn 2, 3), los jóvenes trabajaron en este espacio: integración y fortalecimiento del trabajo grupal, asimismo, un encuentro personal con Cristo.