Colombia, uno de los dolores en el corazón del Papa Francisco

Foto: aciprensa.com

El Papa Francisco, dijo este domingo 20 de enero, después del rezo del Ángelus en la Casa Santa Marta, que en su corazón dos acontecimientos le producen dolor; el reciente atentado terrorista en Colombia y el naufragio de cientos de migrantes en Marruecos.

“Hoy tengo dos dolores en el corazón: Colombia y el Mediterráneo”, aseguro Su Santidad.

Con respecto al atentado en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, ataque terrorista del jueves pasado (…) Ruego por las víctimas y sus familias, y sigo rezando por el camino de la paz en Colombia”.

Por otra parte, el Papa manifestó que está orando por las 170 víctimas naufragadas, por las personas responsables, y sobre todo, pide oración y apoyo a las familias que partieron desde Libia y Marruecos.

“No al terrorismo, no más sangre derramada”: Mons. Víctor Manuel Ochoa

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

La Diócesis de Cúcuta, ofreció este domingo 20 de enero, en la Catedral San José de Cúcuta, la Eucaristía por las víctimas del reciente atentado terrorista y el dolor de sus familiares.

En la Santa Misa, presidida por Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, hicieron presencia las autoridades policiales, militares, civiles y fieles de esta Iglesia particular, a quienes los une el dolor por las 21 vidas perdidas en el atentado ocurrido en la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional.

En la Catedral se oyó el clamor por la paz y la reconciliación de Colombia.  Monseñor Víctor manifestó en su homilía que en medio del dolor de la patria que embarga a los ciudadanos, invita a encontrar en la Palabra el consuelo y la esperanza.

“Manos violentas han destruido la vida y el futuro de 21 jóvenes, de 21 familias; (estos jóvenes) eran las esperanza de Colombia  y Ecuador”, expresó Monseñor y reiteró que como comunidad “nos duele ver salpicada en sangre la divisa de los policías, que dice Dios y Patria, duele ver cómo en Colombia seguimos perdiendo la cordura, cómo ignoramos la vocación a ser hermanos, a entender que la bandera de Colombia nos tiene que arropar a todos con paz, con progreso, con ley y con virtud”.

El Obispo de Cúcuta aseguró que la violencia no tiene futuro y se dirigió a los alzados en armas: “No al terrorismo, no más sangre derramada (…)  pensábamos que las armas callaban, pero antes de callar, han despertado con un terrorismo que nos toca y nos duele a todos”.

“No se construye poniendo bombas, no se construye segando la vida de jóvenes estudiantes (…) cómo y quién pudiera ayudarnos: Jesús”, afirmó Monseñor.

Escuche aquí la homilía completa de Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid

Papa Francisco condenó “violencia ciega” en Colombia

Foto: vatican media

El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, envió un mensaje al Arzobispo de Bogotá, Cardenal Rubén Salazar Gómez, de parte del Francisco, quien expresó profundo dolor por las víctimas del atentado en Bogotá.

En cuanto a las personas fallecidas, “el Santo Padre ofrece sufragios por su eterno descanso y en estos momentos de conmoción y tristeza, quiere hacer llegar también su apoyo y cercanía a los numerosos heridos, a sus familias y a toda la sociedad colombiana”, expresó Parolin.

El Papa Francisco envió su bendición apostólica al pueblo colombiano y condenó la “violencia ciega”, la cual califica como una “ofensa gravísima al Creador”, y eleva su oración al Señor para que ayude a perseverar en la construcción de la concordia y la paz en Colombia y en el mundo entero.

Comunicado de los Obispos de Colombia sobre actos terroristas

Los Obispos católicos de Colombia manifestaron su repudio contra el atentado en la Escuela de Policías General Santander de Bogotá.  En un comunicado publicado al finalizar la tarde de este jueves 17 de enero, arremetieron en contra de la violencia y pidieron oración por el don de la paz.

En el comunicado firmado por el presidente de la CEC (Conferencia Episcopal de Colombia), Monseñor Óscar Urbina Ortega, los Obispos declaran su solidaridad y apoyo con las Entidades del Estado y piden al pueblo colombiano “intensificar las plegarias para alcanzar de Dios”.

Lea el comunicado completo aquí.

 

“Toda violencia, engendra más violencia”: Mons. Óscar Urbina, sobre atentado en Escuela de Policías

Foto: eltiempo.com

La Iglesia católica se pronunció con respecto al atentado en la Escuela de Policías General Santander, que hasta el momento ha cobrado la vida de 10 personas.

Monseñor Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio y presidente de la CEC (Conferencia Episcopal de Colombia), en nombre de los Obispos del país, repudió este hecho: “toda violencia, engendra más violencia, por eso reiteramos el llamando a seguir trabajando por la reconciliación del país, oramos por las víctimas, nos solidarizamos con sus familias y la Policía Nacional”.

De igual manera, Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, secretario general de la CEC, expresó el profundo dolor que siente la Iglesia y condenó toda forma de violencia.  Finalmente, Mons. Elkin invita a intensificar la oración por las víctimas, por el país.

 

 

 

Cardenal Rubén Salazar está de acuerdo con protestas pacíficas para expresar opiniones

Monseñor Rubén Salazar Gómez, Arzobispo primado de Colombia, en entrevista para el programa ‘Pregunta Yamid’ del Canal 1, se pronunció sobre los principales hechos políticos que atañen al país.

El máximo representante de la Iglesia católica en Colombia, dio a conocer su postura con respecto a las manifestaciones de los ciudadanos que reclaman la renuncia del fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez.  El Cardenal expresó que es importante que estas protestas se den, así la ciudadanía tenga la razón o no.  Aunque asegura que es evidente que mucha gente no está de acuerdo con las actuaciones del fiscal, Mons. Rubén no considera que las razones sean relevantes o le impidan seguir en el cargo.

“Creo que él (el fiscal Néstor Martínez) debe atender las razones que se le presentan permanentemente y que ponen en tela de juicio su capacidad para seguir siendo el fiscal general. Él debe mirarlas de frente y tratar de demostrar, si es el caso, que sí puede seguir siendo fiscal”, afirmó Monseñor.

Lea a continuación algunas de las preguntas y respuestas de la entrevista:

Señor cardenal, ¿cuál es su mensaje en este nuevo año para los colombianos?

Un nuevo año siempre abre la posibilidad de sentirnos un poco más esperanzados. El mensaje fundamental es de esperanza. Una esperanza que tiene que convertirse en un deseo sincero, por parte de cada uno de nosotros, de seguir colaborando desde donde estemos, en el trabajo, en familia, para que el país siga adelante, para que alcance la paz, la justicia, la igualdad, la fraternidad y la solidaridad. La construcción del país es tarea de todos y cada uno de nosotros.

¿Qué diagnóstico hace usted de la situación de la Colombia actual?

Tenemos que situarnos, en primer lugar,  en el panorama mundial, que no es que sea muy claro ni entregue mucha tranquilidad. Estamos viviendo una época de intranquilidad en todos los niveles, y en ese contexto se sitúa Colombia, que tiene una serie de problemas internos que son los más acuciantes y que son los que nos provocan la mayor incertidumbre y, por lo tanto, la mayor sensación de intranquilidad: el narcotráfico y la corrupción.  El narcotráfico en el país se presenta como un agente perturbador y generador de violencia. Generador de todo tipo de crímenes porque, desafortunadamente, el narcotráfico no se reduce sólo al tráfico de drogas sino que con el tráfico de drogas va todo tipo de crímenes que uno se pueda imaginar, desde los más grandes crímenes hasta los mínimos.

En el tema del narcotráfico, con la reinserción de las Farc han quedado muchas zonas a merced de los carteles de las drogas.

Colombia ha tenido siempre un problema muy serio y es que el país, como geografía, es mucho más grande que el Estado. El Estado no llega a todas partes y eso significa que hay vastas zonas del país que no están sometidas al Estado de Derecho, ni al estado de represión legítima y castigo del crimen. Eso ha permitido que haya proliferado, en las periferias, una serie de bandas criminales que son las que tratan de imponer su ley y de someter a la población.

Incluso con amenazas a religiosos, como lo denunció hace poco el Obispo de Santa Rosa de Osos contra varios de sus párrocos… 

Eso no es nuevo, desafortunadamente, pero lo trágico es que siga presentándose, que siga habiendo este tipo de grupos criminales que intimidan a la población, que impiden el trabajo de la Iglesia, que tratan de controlar la vida de la gente. Ahí tenemos una de las fallas principales y fundamentales del país.

¿Somos una sociedad pasiva en lo colectivo?

Me parece que sí. Criticamos todo lo que tú quieras. Hablamos todo lo que tú quieras, pero difícilmente pasamos a una protesta efectiva que lleve a la solución de los problemas.

El Papa habló de que los católicos son unos en la Iglesia y otros fuera de ella, ¿En Colombia son los católicos camanduleros y de doble moral? 

Ese es un problema que se ha presentado en toda la existencia de la Iglesia y que se presenta en todos los ámbitos de la vida religiosa. No podemos garantizar que una persona, por el hecho de rezar, de ir a misa, de confesarse de vez en cuando, sea una persona coherente. La coherencia es uno de los problemas más graves que tenemos en todas partes. La gente hoy se ha acostumbrado a la incoherencia. Una cosa es lo que dicen, otra cosa es lo que hacen… una cosa es lo que piensan.

La cultura en la que vivimos tiende a fragmentar la vida de las personas. La persona puede vivir con muchas personalidades, con muchas identidades al tiempo. Una cosa es la personalidad que muestra en Facebook, otra la que presenta en Instagram, y otra cosa es la que muestra en la oficina, en la casa y en la Iglesia. Esa fragmentación de la personalidad trae un peligro gravísimo por la dificultad de que alguien así guarde coherencia.

¿Cómo ve el tema de la consolidación en implementación de la paz? 

Es un tema muy complejo porque todo lo pactado en La Habana no era tan fácil de implementar por muchos motivos, pero creo que el Gobierno está haciendo un esfuerzo serio por consolidar la paz. Pero el único problema no es la ex guerrilla de las Farc. Tenemos el ELN, tenemos el EPL, que ahora ha ido recobrando fuerzas nuevas, tenemos bandas criminales, paramilitares o, sencillamente, de narcotráfico, que hacen muy compleja la situación del país. La implementación de la paz requiere un esfuerzo de todo mundo pero que no es fácil, sobre todo teniendo el combustible del narcotráfico. Nosotros vamos a tener que luchar, durante mucho tiempo más, con toda la problemática de la violencia en Colombia.

¿Cuál es su futuro dentro de la Iglesia?

El futuro dentro de la Iglesia a nadie le debe preocupar porque nosotros no hacemos carrera. Nosotros estamos para servir. Pero yo ya renuncié como Arzobispo de Bogotá.

¿Y qué le dijo el Papa Francisco?

Me dijo “quédate quieto. Mientras estés bien no hay problema”. Vamos a ver hasta cuándo estoy bien y por lo tanto hasta cuándo el Papa quiere tenerme.

El Papa Francisco animó a llamar a Dios: “Abba, Padre”

Foto: vaticannews.va

Hoy, en su Audiencia General de los miércoles, el Papa Francisco continuó con su catequesis sobre el Padre Nuestro e instó a los fieles a referirse a Dios como a un papá, llamándolo “Abba, Padre”.

El Papa expresa que decir “Abba” es algo más íntimo, más conmovedor que sólo llamarlo “Padre”.  Afirmó el Sumo Pontífice que “el cristiano no considera más a Dios como un tirano a temer, no tiene más miedo, sino que siente florecer en su corazón la confianza en Él, puede hablar con el Creador llamándolo Padre”.

El Papa, tomando como ejemplo la parábola del padre misericordioso (capítulo 15 del Evangelio de San Lucas), invitó a imaginar la oración pronunciada por el hijo pródigo, después de haber experimentado el abrazo de su padre que lo había esperado mucho tiempo, un padre que no recuerda las palabras ofensivas que él le había dicho, un padre que ahora le da a entender sencillamente cuánto lo extrañaba.

Explicó que “el padre de aquella parábola, en sus modos de actuar, recuerda mucho el ánimo de una madre. Son sobre todo las madres a disculpar a sus hijos, a cubrirlos, a no interrumpir la empatía con ellos, a continuar a quererlo, incluso cuando ellos no merecerían nada”.

Casa de Paso afianza su compromiso con migrantes para este 2019

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

La Casa de Paso de la Diócesis de Cúcuta, retomó su servicio social con los hermanos venezolanos, después de un breve receso en Navidad, nuevamente está brindando almuerzos calientes a más de 3.500 migrantes.

El padre David Caña, coordinador de la Casa de Paso, se encuentra agradecido por las donaciones recibidas el pasado 20 de diciembre en la gran ‘Casatón’, convocatoria que logró recaudar 40 millones de pesos.

Este año, gozan de nuevas instalaciones, gracias también a la generosidad de Acnur (Agencia de la ONU para los Refugiados), que donó consultorios para el apoyo social (atención médica, psicología, procesos jurídicos, entre otros), baños y cocina. A propósito, uno de los objetivos del padre David es dejar de usar la leña e implementar sólo cocina a gas con 24 fogones, para poder preparar almuerzo para 4.000 o 5.000 personas a diario.

Por otra parte, para iniciar este nuevo año, en la Casa de Paso se vivió un retiro espiritual con los más de 400 servidores que día a día colaboran con la preparación, entrega de los alimentos y quehaceres de la Casa.  “Fue una experiencia de oración para encomendar a Dios la Casa de Paso y para que los servidores reciban del Señor amor para esparcir con la comunidad”, expresó el padre David Caña.

Con la adoración al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, alabanzas y la celebración de la Santa Misa se afianzó el compromiso de la Casa Paso con los migrantes.

Iglesia católica pide que se proteja urgentemente a los líderes sociales

Foto: caracol.com.co

Monseñor Héctor Fabio Henao, Director del Secretariado de Pastoral Social de Cáritas de la Conferencia Episcopal Colombiana, manifestó la preocupación de la Iglesia católica ante la cifra de líderes sociales asesinados en el 2018 (172 líderes muertos) y lo que va de este año (7).

Mons. Héctor Fabio expresó que “se trata de una situación realmente muy preocupante, de enorme gravedad”. Según el informe al que preocupa a la iglesia, los departamentos con mayor número de víctimas son principalmente los del Cauca, Santander Norte, Valle del Cauca, Nariño, Caquetá, Meta y Putumayo.

La Iglesia católica pide que esta problemática sea resuelta de manera urgente.

El Obispo también anunció que la iglesia católica en Colombia trabaja de la mano con la Procuraduría General de la Nación junto a otros actores interesados en luchar contra el narcotráfico.  Y se refirió además, al proceso de paz con las FARC, el cual define como una situación confusa.