Diplomáticos de EE.UU. observan crisis fronteriza desde la Casa de Paso ‘Divina Providencia’

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

En la mañana de este jueves 15 de noviembre, arribó a la ciudad de Cúcuta, la subsecretaria de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier, para recorrer la zona de frontera y conocer de primera mano esta situación que afecta a Colombia y principalmente al departamento de Norte de Santander.

Breier llegó a la Casa de Paso ‘Divina Providencia’ de la Diócesis de Cúcuta, ubicada en La Parada, Villa del Rosario, acompañada del embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitetaker, quienes fueron recibidos por el Obispo de esta Iglesia Particular, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid y el coordinador de la Casa de Paso, el padre David Caña Pérez.

Monseñor Víctor, les relató toda la experiencia que ha sido abrir este hogar de paso para que los hermanos venezolanos reciban a diario comida caliente; desde hace año y medio se han repartido más de 720.000 almuerzos calientes, además de desayunos y otros víveres que mitigan la situación de hambre que atraviesa el migrante.

“Tratamos de ser eficientes, hemos entregado comida caliente, además ofrecerles atención médica.  Aquí en las labores de la Casa nos ayudan los mismos venezolanos, que son gente buena, trabajadora”.  Expresó Monseñor.

Los diplomáticos compartieron con las más de 3.000 personas que a diario llegan a la Casa de Paso, la subsecretaria se animó a servir almuerzos y conversó con varias personas, conociendo cada una de sus historias.  “He oído las historias de la gente, es algo imposible de creer.  Una cosa es saber, otra es ver, vivir y hablar con ellos”, afirmó la funcionaria estadounidense.

“Me alegra estar aquí para entender lo que está pasando, para ser testigo de esto y decir que EE.UU. está con el pueblo venezolano y con el aliado, el pueblo de Colombia.  En Washington enseñaré lo que está pasando”.  Aseguró Kimberly Breir y finalizó asegurando que esto “es una tragedia humana”.

Por su parte, el embajador de EE.UU. Kevin Whitetaker, dijo: “este es un trabajo excelente del Obispo, estamos con la Iglesia y con los venezolanos, dando respuesta a este flagelo.  Venezuela es un país noble y se va a recuperar”.

Breir también confirmó que los aportes del gobierno de su país alcanzan los 90mil millones de pesos, para ayudar a Colombia con esta crisis.

 

V Asamblea Sinodal: “En la Diócesis de Cúcuta se experimenta como no se puede experimentar en ninguna otra parte a la Iglesia, una santa Católica y Apostólica”. Mons. José Gómez

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El pasado viernes 9 y sábado 10 de noviembre se llevó a cabo la V Asamblea Sinodal de la Diócesis de Cúcuta, para la presentación del Proceso De Evangelización de la Iglesia Particular (PEIP), donde se promueve la noticia liberadora de Cristo y se fortalece el llamado de Dios a la Iglesia Católica en el amor Divino.

El objetivo del encuentro consistió en invitar a los participantes en representación del pueblo Peregrino diocesano, a la conversión del sacramento como  experiencia vivida en el Sínodo, proclamando la fe en Jesucristo y su continua evangelización con las sagradas escrituras.

Dentro de los asistentes y representantes de la Iglesia, se encontraba, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de Cúcuta; Monseñor José Miguel Gómez, Obispo de Facatativá; sacerdotes; diáconos; miembros de las Comisiones diocesanas, participantes de los Movimientos Apostólicos, religiosas, seminaristas y representantes de la Escuela Diaconal.

La conferencia del viernes tuvo lugar en la Catedral San José, donde a partir de las 7:00 p.m. se dio la apertura del evento con el himno sinodal, para luego a las 7:45 p.m. Monseñor Víctor, hablar sobre Iluminación doctrinal, “Bautizados y Enviados”, invitando a la Iglesia a vivir en el amor de Cristo.

El sábado, el Centro de Evangelización Beato Luis Variara de Villa del Rosario, fue el epicentro de la Presentación PEIP por Monseñor Gómez, que se extendió desde las 9:45 am. Hasta las 12 del mediodía, recalcando a los asistentes el valor de una Iglesia fortalecida y construida desde los valores cristianos: “En la Diócesis de Cúcuta se experimenta como no se puede experimentar en ninguna otra parte, la Iglesia, una santa Católica y Apostólica. Que la Iglesia sea una, la garantiza primero la presencia del pastor propio, cuyo carisma fundamental, es la unidad, el pastor de un rebaño que se acoge a él a sus enseñanzas y que colabora”.

Gómez, exhortó a todos los fieles creyentes a que sigan construyendo Iglesia Católica, a que mantengan las enseñanzas bíblicas presentes, a no dejarse caer por los errores de las personas, ya que la verdadera Iglesia Viva se construye desde el amor de Dios y no desde la justificación de los actos, por lo tanto, “estamos llamados a seguir siendo pastores de ovejas”.

“El mandato misionero es para todos y acuérdense que el mundo entero no comienza de la frontera para allá, el mundo entero a veces comienza en el apartamento de al lado, donde hay alguien que no va a misa o en la casa vecina, donde hay alguien muy lejano de ellos; el mundo entero no está lejísimos, y yo no soy misionero sólo rezando. Todo este proyecto, es el espíritu misionero del proceso evangelizador de la Iglesia”.

La clausura del evento estuvo a cargo de Monseñor Víctor Manuel Ochoa, quién dio la bendición final a todos los participantes del encuentro y agradeció el ser partícipes de este momento tan importante para la Diócesis de Cúcuta.

Intenciones de oración para el mes de noviembre del  Papa Francisco

Foto: cnnespanol.cnn.com

Este mes de noviembre el Papa Francisco invita a rezar por la paz en el mundo a través de la undécima intención de este año 2018, “es por la aspiración humana más deseada por excelencia: la paz”, asegurando que “todos queremos la paz” y más que nadie, “la quieren aquellos que sufren por su ausencia”.

El Santo Padre invita a rezar para que “el diálogo prevalezca siempre sobre el lenguaje de las armas”, para ello es necesario practicar la paz en las cosas pequeñas y en las relaciones sociales, construyendo paz entre todos los seres humanos y más aquellos  jóvenes y a niños, que están sufriendo las secuelas de los conflictos armados.

El Pontífice afirmó que “podemos hablar con palabras espléndidas, pero si en nuestro corazón no hay paz, no la habrá en el mundo”, de este modo exhorta a usar “cero violencia y 100 % de ternura” para construir la paz evangélica que no excluye a nadie. “Recemos juntos para que el lenguaje del corazón y del diálogo prevalezca siempre sobre el lenguaje de las armas”.

Una intención que lejos de una casualidad, resulta un apremiante llamamiento ante los recientes datos proporcionados por la ONU en los que se revelan que el 90% de las víctimas civiles en los conflictos armados son mujeres y niños y concretamente en el pasado año 2017 se registraron 21.000 violencias graves contra los más pequeños.

“La vida es tiempo para amar, no para poseer”: catequesis  del Papa Francisco

Foto: eldictamen.mx

El Papa Francisco en la audiencia general de este miércoles 7 de noviembre, trató sobre el séptimo mandamiento, no robarás. Tras hacer un análisis de este concepto en las culturas del mundo, el Papa invitó a abrirse al sentido más amplio de la Doctrina Social de la Iglesia sobre el sufragio del hurto.

El Sumo Pontífice anunció que “lo primero que nos viene a la mente es el tema de la sustracción o retención ilícita de los bienes ajenos, y el debido respeto a la propiedad de los demás. En toda cultura, robar es inaceptable, pues todas defienden el derecho a poseer bienes”.

“La sabiduría cristiana nos dice que, por voluntad divina, los frutos de la creación están destinados a todo el género humano. El destino universal de los bienes y su distribución justa es anterior al derecho a la propiedad privada, que debe estar en función de las necesidades primarias del hombre. El mundo es uno solo y las riquezas están en manos de pocos”. Afirmó el Papa.

Siguiendo con su homilía, el Santo Padre anunció que mientras la humanidad se afana por tener más, Dios la redime haciéndose pobre: ​​“ese Hombre Crucificado ha pagado por todos un rescate inestimable por parte de Dios Padre, rico en misericordia. Lo que nos hace ricos no son los bienes sino el amor. Muchas veces hemos escuchado lo que dice el Pueblo de Dios: El diablo se cuela por los bolsillos”.

“Aprovecha tus medios para amar como puedas. Entonces tu vida será buena y la posesión se convertirá verdaderamente en un don.  Porque la vida no es el tiempo de poseer sino de amar”, palabras del Papa Francisco.

CENS ilumina la catedral San José de Cúcuta

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Centrales Eléctricas del Norte de Santander (CENS) es una firma colombiana de distribución, transmisión y comercialización de electricidad, principalmente para clientes residenciales.  Desde 2009 es subsidiaria del grupo colombiano de servicios públicos Grupo Empresarial EPM. Distribuye energía eléctrica a más de 435.000 clientes en 47 municipios.

Este jueves 1 de noviembre, CENS inauguró oficialmente el nuevo alumbrado embellecedor de la Catedral San José, luego del trabajo realizado por un equipo de especialistas, los cucuteños podrán apreciar en las noches la iluminación del recinto religioso.

CENS busca convertir a la ciudad motilona en un lugar más turístico, con monumentos y lugares exóticos a la vista, que sea puerta de conexión con los demás municipios.

Es bueno y necesario orar por las almas de los difuntos

Por: Pbro. Carlos Fernando Duarte

Párroco Santa Mónica 

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

 En el Credo de los Apóstoles rezamos al final: …Creo en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro. Amen. Estos tres artículos están íntimamente conectados y podemos estudiarlos más fácilmente en el Catecismo de la Iglesia Católica en los numerales 976-1064, sin embargo, nos detendremos un poco en reflexionar sobre la importancia de orar por los difuntos o los muertos y qué sentido tiene; teológica y bíblicamente en qué nos apoyamos para realizar esta oración de intercesión por quienes han vivido la muerte de la carne.

En primer lugar debemos decir que como cristianos creemos en las promesas hechas por Nuestro Señor Jesucristo de que los que creyeran en él vivirían para siempre aunque murieran (Jn 11, 25-26). Sin embargo, no podemos olvidar que tenemos nuestra tendencia al pecado y aunque creamos en Dios y en sus promesas, muchas veces somos engañados por el maligno y caemos en el pecado, lo que hace que perdamos la gracia, es decir, la posibilidad de alcanzar el Reino del cielo prometido por el Padre.

Precisamente, siendo conscientes de esta realidad de pecado, nos damos cuenta que muchos hermanos no mueren en estado de gracia, mueren entonces en pecado, situación que les puede hacer perder la posibilidad de pasar a la presencia de Dios.

Digo que el pecado les puede hacer perder, porque hay unos que mueren en situación de pecado mortal, perdiendo toda posibilidad de salvación (Jn 5, 29; Dn 12, 2), pero hay otros que mueren en situación de pecado venial (que no hace perder totalmente la gracia), es decir, que aún pueden y les falta purificarse; ellos tienen la posibilidad de salvarse, pues creían en las promesas de Dios y trataron de vivir según su voluntad, y lo pueden lograr si nosotros hacemos oración de sufragio por ellos, es decir, una oración de intercesión pidiendo el perdón de sus pecados y darles así la salvación que esperaban y esperan.

Bíblicamente hay un texto bastante explicito que nos invita a orar por los muertos, para pedir por ellos el perdón de sus pecados y la resurrección; lo encontramos en el segundo libro de los Macabeos 12, 38-46. En este texto, Judas Macabeo, después de descubrir que muchos de los soldados de su ejército que habían muerto, tenían escondido bajo sus vestiduras objetos consagrados a los ídolos, cosa que era grave pecado para los judíos, comprende que ellos habían muerto en pecado, transgrediendo la ley del Señor y por tanto era necesario orarle al mismo Señor del cielo para que fueran perdonados o limpiados del pecado cometido.

A la vez pide a los demás integrantes de su ejército, alguna ofrenda para enviarla al templo de Jerusalén y que ofrezcan los sacerdotes un sacrificio por el pecado de los muertos en combate. Desde allí, muchos judíos ofrendaban al templo y cumplían sacrificios y oraciones pidiendo el perdón de sus muertos para que lograran alcanzar la resurrección.

Es claro que los muertos no pueden hacer ya nada por sí mismos, ya no pueden ni poner ni quitar para el bien de su alma, pero quienes quedamos en esta Iglesia Peregrinante en la tierra, podemos, siguiendo este ejemplo y escuchando la enseñanza de Cristo, orar al Padre para que en su infinita misericordia perdone a nuestros hermanos difuntos que murieron en situación de pecado. El mismo Señor Jesús nos dice: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá (Mt 7, 7-12). Por tanto, nuestra oración por los difuntos, nuestros sacrificios y ofrendas para que sea ofrecido el sacrificio maravilloso e invaluable de la misa por ellos, es no sólo cuestión de tradición, sino que bíblicamente está fundamentado.

Teológicamente, como lo decimos en el credo, creemos en la resurrección de los muertos, aspecto que proclamamos en el credo y con la cual afirmamos que al final de los tiempos los que hayan creído y vivido según la voluntad de Dios, obtendrán la vida eterna, vida en abundancia al lado del Creador y Señor del universo. Pues como dice el Catecismo de la Iglesia, «Creemos firmemente, y así lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que Él los resucitará en el último día» (CIC 989).

El deseo de Dios es salvar a todos los hombres (1Tm 2, 4), esa fue y es la misión de Cristo Jesús al encarnarse y asumir la condición humana, para levantarla y sanarla del pecado que produce la muerte, pero a la vez debe ser el deseo de cada cristiano, pues por amor a Dios y al prójimo buscamos tener los mismos sentimientos de Cristo y cumplir su misma misión, manteniendo la salvación recibida y ayudando a que aquellos más alejados de Dios por el pecado, la puedan aceptar y se salven. Debemos tener por tanto los mismos sentimientos de Cristo (2Fil 2,5) para con nuestros hermanos extraviados, ya que Él se abajó haciéndose uno de nosotros, para salvarnos desde nuestra misma condición, a través de su muerte en cruz por pura obediencia al Padre. Entonces, si Él ha hecho tal sacrificio por la salvación de los hombres, nosotros debemos buscar la manera de ayudar en este proceso de salvación, para que la gracia alcance a los hermanos muertos en pecado; y qué mejor que hacerlo con nuestras oraciones, plegarias y sacrificios, especialmente el de la Misa como sufragio por los difuntos.

También en la Patrística podemos encontrar muchos ejemplos y reflexiones relacionadas con este tema de orar por los difuntos, sin embargo quisiera simplemente mencionar uno; es el caso de Tertuliano (155-225), quien en escritos tales como: «De Corona Militis, donde pide que se ore por los difuntos, pues es una orden de los apóstoles; también en De Monogamia (Cap. X, P. L., II, col. 912) aconseja a una viuda “orar por el alma de su esposo, rogando por el descanso y participación en la primera resurrección”; además, le ordena “hacer sacrificios por él en el aniversario de su defunción,” y la acusó de infidelidad si ella se negaba a socorrer su alma» (primeroscristianos.com).

Todos estos elementos bíblicos, teológicos, la tradición y los Padres de la Iglesia, nos enseñan entonces que es fundamental y muy bueno orar por las almas de los difuntos, interceder con estas oraciones por el perdón de sus pecados para que reciban la gracia de participar en la gloria del cielo y puedan contemplar la Luz del Rostro de Dios.

Conmemoración de los Fieles Difuntos, 2 de noviembre

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El 2 de noviembre de cada año, se celebra la conmemoración a los Fieles Difuntos, cuyo objetivo es orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal y, especialmente, por aquellos que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio.

Las principales Iglesias (Iglesias Cristianas Ortodoxas Occidentales, Unión de Utrecht, Comunión de Porvoo, Comunión anglicana e Iglesia católica) acordaron tener el mismo calendario y días de celebraciones religiosas y santoral, para facilitar la asistencia a los creyentes en su respectiva celebración.

Esta actividad  tiene orígenes prehispánicos, en todas las culturas del México antiguo (Maya, Olmeca, Mexicas) la muerte ocupaba un lugar importante, en las culturas mesoamericanas, los nativos consideraban a la muerte como el paso a seguir hacia una nueva vida.

En el 2008 la Unesco declaró la conmemoración mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, cuando la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO entró en vigor. Pero ya desde 2003 se le consideraba en el proyecto anterior de salvaguarda de manifestaciones culturales de la organización internacional.

Este 2 de noviembre, el Papa Francisco en su homilía en la Eucaristía en el cementerio Laurentino de Roma, oró por el eterno descanso de quienes han abandonado este mundo, e hizo especial hincapié en que contemplando el misterio de la resurrección de Jesús, el cristiano tiene la certeza de que la muerte no es el final; sino un paso más hacia la vida plena junto al Padre.

En la Solemnidad de Todos los Santos, el Papa Francisco anuncia a los cristianos que deben elegir “entre la santidad o la nada”

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En la Solemnidad de Todos los Santos, hoy 1 de noviembre, el Papa Francisco  durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, se dirigió a los cristianos, anunciando que deben elegir entre “la santidad o la nada”, porque “Dios lo pide todo y, a cambio, ofrece la felicidad para la que hemos sido creados”. Estas sabias palabras fueron escuchadas por más de 14.000 fieles que asistieron al encuentro de oración.

Retrocediendo un poco a los orígenes de esta festividad, el 13 de mayo del año 610, el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón romano al culto cristiano, colocando de titulares a la Bienaventurada Madre de Dios y a todos los mártires, es así que se les empieza a festejar en esta fecha, luego de unos años el Papa Gregorio IV, en el siglo VII, trasladó la fiesta al 1 de noviembre, muy probablemente para contrarrestar la celebración pagana del “Samhain” o año nuevo celta (en la actualidad Halloween) que se celebra la noche del 31 de octubre.

El Santo Padre invitó a todos los creyentes a identificarse con cada uno de los santos que hoy en día existen, a crecer en espíritu, a seguir el camino de la salvación, ya que “estamos unidos a todos ellos”. También, se refirió a la lectura del Libro del Apocalipsis correspondiente a este domingo, “que nos habla del cielo y nos pone delante de una multitud inmensa, incalculable, de toda nación, tribu, pueblo y lengua”.

El Papa expresó que hoy es fiesta de familia. “Los santos son cercanos a nosotros, de hecho, son nuestros verdaderos hermanos y hermanas. Nos entienden, nos quiere, saben qué es lo que nos hace bien, nos ayudan, están pendientes de nosotros. Son felices y nos quieren felices con ellos en el paraíso”.  Así lo aseguró el Sumo Pontífice.

Algunos de los santos más recordados que entre las familias religiosas son: Santo Domingo Savio, que desde muy chiquito entendió que ser amigo de Jesús era lo más importante en la vida; Santa Teresita, también amaba mucho a Jesús y a María Santísima; San Agustín fue un gran Santo, “ama y haz lo que quieras”; la Madre Teresa de Calcuta, quiso agradar a Jesús sirviendo a los más pobres, entre otros.

Catequesis del Papa Francisco sobre el sexto mandamiento: «No cometerás adulterio»

Foto: dioceseleopoldina.com

El Papa Francisco en la Audiencia General del último miércoles de octubre de 2018, continuando con su ciclo de catequesis, habló sobre el 6º mandamiento: «No cometerás adulterio», resaltando que “el amor fiel de Cristo es la luz para vivir la belleza de la afectividad humana”.

El sumo Pontífice afirmó que la dimensión afectiva de la persona es una llamada al amor, que se manifiesta en la fidelidad, la acogida y la misericordia; este mandamiento se refiere explícitamente a la fidelidad matrimonial, por lo que es bueno reflexionar más a fondo sobre su significado nupcial.

El Papa señala que el camino de la madurez humana es el camino mismo del amor “que va del recibir cuidados a la capacidad de ofrecer cuidados, de recibir vida a la capacidad de dar vida”, también recalcó que “el cuerpo humano no es un instrumento de placer, sino el lugar de nuestra llamada al amor, y en el amor auténtico no hay espacio para la lujuria ni para la superficialidad. ¡Cada hombre y mujer merecen más!”.

El Papa planteó: “¿Quién es, por lo tanto, el adultero, el lujurioso, el infiel? Es una persona inmadura que sólo vive para sí mismo y que interpreta las situaciones en función de su propio bienestar y de su propio beneficio”.

Finalmente, el Santo Padre, saludó cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. “Los animo a que, siguiendo el ejemplo de los santos, sean capaces de vivir su vocación con plenitud y fidelidad, en sintonía con ese amor nupcial que Jesucristo nos ha revelado y entregado como don”.

Carta de los Padres sinodales a los jóvenes de todo el mundo

Foto: aciprensa.com

La XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, fue convocada por el Papa Francisco y se celebró del 3 al 28 de octubre en el Vaticano.

Luego de terminada la Asamblea, los Padres sinodales escribieron a los jóvenes de todo el mundo una carta que fue leída al finalizar la misa de clausura del Sínodo de los Obispos: “Que nuestras debilidades no os desanimen, y los pecados no sean la causa de perder vuestra confianza. La Iglesia y el mundo necesitan urgentemente vuestro entusiasmo”.

En la carta, leída por el Secretario General del Sínodo, Cardenal Lorenzo Baldisseri, animaron a todos los jóvenes del mundo a seguir perseverando en el camino de la fe, a pesar de los obstáculos que surjan a lo largo de la vida. “Conocemos vuestras búsquedas interiores, vuestras alegrías y esperanzas, los dolores y las angustias que os inquietan. Deseamos que ahora podáis escuchar una palabra nuestra: queremos ayudaros en vuestras alegrías para que vuestras esperanzas se transformen en ideales”, puntualizaron.

Por su parte el Papa Francisco ha dicho que el Sínodo “ha sido, sobre todo, un momento de escucha: escuchar, de hecho, exige tiempo, atención, apertura de la mente y del corazón. Pero este compromiso se transformaba cada día en consuelo, sobre todo para que tengamos en medio de nosotros la presencia vivaz y estimulante de los jóvenes, con sus historias y sus contribuciones”.

El Papa afirmó que “el primer fruto de esta Asamblea Sinodal debe estar en el mismo ejemplo del método”, es decir, “un estilo sinodal que no tiene como objetivo principal la elaboración de un documento, aunque sea precioso y útil”.

Lea la carta completa aquí.