Madre María Berenice, religiosa colombiana que el Papa Francisco hizo ‘venerable’

Foto: elheraldo.co

Este jueves, 15 de febrero, la Santa Sede informó que el Papa Francisco aprobó el decreto que reconoce las virtudes heroicas de la religiosa colombiana María Berenice Duque Hencker, fundadora de la Congregación de las Hermanitas de la Anunciación en Medellín (Colombia).

La aprobación de las virtudes heroicas supone que la sierva de Dios vivió en grado heroico la fe, la esperanza y la caridad. De esta manera la causa queda a la espera de un milagro para la beatificación.

La Madre Berenice nació en Salamina, departamento de Caldas, el 14 de agosto de 1898. Fue la mayor de 18 hermanos, entre los cuales hubo otras tres religiosas y un sacerdote.

En 1917, a los 19 años de edad, ingresó a la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Presentación donde hizo sus votos perpetuos en 1925. Allí sirvió como maestra de escuela y maestra de novicias, entre otros encargos.

Después de un proceso de discernimiento, acompañada del entonces Arzobispo de Medellín, Mons. Joaquín García Benítez, y de la superiora de la congregación a la que pertenecía, el 14 de mayo de 1943 fundó las Hermanitas de la Anunciación.

La Madre Berenice se caracterizó por “un intenso amor al Corazón Eucarístico de Jesús y María en el Misterio de la Anunciación”. Solía decir que “tan grandes son los pobres a los ojos de Dios que Jesús se encarnó especialmente por ellos”.

Las Hermanitas de la Anunciación están presentes en Colombia, Venezuela, Ecuador, Panamá, Uruguay, Perú, Nicaragua, Bolivia, España, Italia, Costa de Marfil, México, Estados Unidos y Filipinas

“El pueblo, sujeto social del cambio”: Mons. Mario del Valle Moronta

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Venezuela, Mario del Valle Moronta, aseguró que el pueblo es el “sujeto social del cambio” y que es quien debe asumir el protagonismo para que las fuerzas vivas estén de su lado.

Mons. Moronta estuvo en días pasados presidiendo en Cúcuta la Eucaristía de las exequias del padre Nepomuceno Pinzón Niño, natural de Santander, Colombia, quien prestó durante muchos años su servicio pastoral en Venezuela.  En la parroquia San Luis Gongaza, Monseñor concedió una entrevista al Periódico La Verdad, expresando cuál ha sido el papel de la Iglesia en medio de esta crisis política por la que atraviesa Venezuela.

El Obispo de San Cristóbal también destaca la ayuda que ha recibido su país, gracias a la generosidad de la Diócesis de Cúcuta y sus fieles.

Entrevista

Periódico La Verdad (PLV): Venezuela está buscando una salida a la crisis; el pasado 23 de enero Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino de Venezuela, y está llamando a un cambio y muchos países latinoamericanos y europeos lo reconocen como tal. ¿Cree que es momento de la reconstrucción de Venezuela?

Mons.: Creo que desde hace varios años el pueblo de Venezuela está pidiendo un cambio de tipo social, político e incluso económico y el 23 de enero se demostró algo bien interesante, fue el pueblo el que decidió salir porque ya está cansado de tanta hambre, de tanta miseria y opresión.  Se evidenció que el pueblo es el verdadero sujeto social de un cambio; yo creo que este es un momento necesario y debe ser acompañado por todos los factores, aunque lamentablemente siempre hay dentro de estos factores, lo político, social y económico que quieren “pescar en río revuelto”, pero por eso la Iglesia en los últimos mensajes de la Conferencia Episcopal (venezolana) y en cada una de las Diócesis y circunscripciones ha insistido en que es el pueblo el que tiene que ser escuchado y que las fuerzas vivas deben estar con el pueblo y para el pueblo porque pertenece al mismo y están al servicio de él.

 

PLV: ¿La Iglesia cómo ve el liderazgo que ha asumido Guaidó?

Mons.: Más que el liderazgo de Guaidó, creo que vemos un liderazgo positivo es en el pueblo; eso no significa que le quitemos méritos a Guaidó y a otras tantas personas, pero yo creo que hay que insistir en que si hay un elemento positivo, es el deseo de asumir el protagonismo por parte del pueblo.

PLV: A comienzo de año sostuvieron una reunión el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó y miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana por el  rescate y la reconstrucción de una mejor Venezuela.  En este momento, ¿cuál es el papel de la Iglesia en medio de la crisis política?

Mons.: La Iglesia siempre ha tendido puente y como ya lo hemos dicho, no está para construir  muros.  Estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para que primero haya una transición, o lo que se vaya a dar en Venezuela, pero que sea en beneficio del pueblo, con justicia y con mucha paz.

 

PLV: ¿Cómo articular a la comunidad internacional, a la Iglesia católica y al pueblo venezolano para resurgir de esta crisis?

Mons.: Primero que nada, la comunidad internacional tiene que respetar todo lo que es la soberanía nacional; en segundo lugar, mostrar que su verdadero interés es el bien común, no los frutos que puedan sacar de una posible reconstrucción; en tercer lugar, que se renuncien a los intereses particulares.  Hay muchos países, sobre todo en Europa, que quieren un cambio en Venezuela, pero tienen también muchos intereses en acciones que hace el gobierno de Maduro.

 

PLV: ¿Qué está haciendo propiamente la Iglesia para atender la crisis humanitaria?  ¿Tienen puntos de atención de algún tipo? ¿Qué servicios prestan?

Mons.: Hay tres cosas qué destacar:

  1. Precisamente como la Iglesia está con el pueblo, con los pobres, ha ido realizando acciones concretas en cada Diócesis, desde las parroquias realizamos miles de acciones. Esto, con el interés que la gente pueda obtener una mejor calidad de vida.
  2. La Iglesia está promoviendo con diversas comunidades no sólo acciones, sino una toma de consciencia sobre qué necesidades hay y cómo mejorar la situación; también apoyar a los líderes sociales, que apuntan al desarrollo integral del país.
  3. Yo creo que una de las cosas que ha maravillado al mundo es la comunión que ha existido entre las diversas Iglesias de América Latina, particularmente, la de Colombia en Cúcuta, que ha apoyado la Iglesia de Venezuela, con el fin de que la gente pueda adquirir una mejor calidad de vida y todo aquello que sea necesario. Lo cual demuestra algo que el Papa Francisco hace dos o tres años dijo: “La Iglesia no tiene fronteras porque es la madre de todo”, creo que esto es más que nada, un signo que le da garantía a muchas personas.  En este momento contamos con comedores y algunos puntos de atención.

PLV: ¿Cómo se sostienen estos puntos de atención?

Mons.: Con la generosidad de la misma gente.  Primero, agradecimiento fraterno a la Iglesia de Cúcuta, a su pastor (Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid), sacerdotes y laicos; no sólo por las Casas de Paso, sino por la atención digna.  Hemos recibido alimentos para ser distribuidos en Venezuela.  Esta iniciativa de la  Diócesis de Cúcuta, es un claro ejemplo de lo que  la Iglesia Universal nos enseña, su razón de ser.  Hemos organizado centros de atención a lo largo de toda la Diócesis de San Cristóbal, en algunas partes son comedores, también hay centros de atención e información, para la gente que ha sufrido abusos de las mafias.

PLV: ¿Qué mensaje le daría al presidente Nicolás Maduro?

Mons.: Que abra los ojos, los oídos, para que le dejen ver y escuchar el clamor de un pueblo que  quiere paz y equidad.

PLV: Un mensaje para el pueblo venezolano

Mons.: Junto con la Iglesia y mucha gente, el pueblo de Venezuela es el que puede y debe realizar los cambios porque es el sujeto social.

‘Misericordia cada día’, sirviendo a hermanos venezolanos

La Diócesis de Cúcuta, con el apoyo de las Hermanas Misioneras de la Nueva Vida, vírgenes consagradas, atienden con caridad a las familias pobres y migrantes, en el sector de la Fortaleza en el Anillo Vial Occidental.

Desde hace seis años, las Hermanas Misioneras de la Nueva Vida, ubicaron el comedor ‘Misericordia cada día’ en La Fortaleza; inicialmente atendían niños y abuelos (70 personas).  Después de la crisis migratoria se incrementó el número, ya familias completas llegaban allí por una ración de comida.

Actualmente coordinan y acompañan el comedor, las misioneras Gloria Patricia Celis Villamarín y Martha Isabel Celis Villamarín.  La hermana Gloria expresa con orgullo cómo han logrado ampliar su capacidad de atención: “Gracias a providencia de Dios, manifestada en varias personas, a la Diócesis de Cúcuta y al Programa Mundial de Alimentos, que nos han apoyado.  Estábamos hace poco sirviéndoles a 200 personas y ya hoy la cifra llega a 300 diariamente”.

Las hermanas van a la Central de Abastos de Cúcuta (Cenabastos) a pedir ayuda, donde obtienen la colaboración de personas que aportan con verduras, además hay quienes mensualmente donan alimento o dinero.  Igualmente, el Programa Mundial de Alimentos a través de la Casa de Paso ‘Divina Providencia’ de la Diócesis de Cúcuta, destinan los víveres para atender a esta población vulnerable.

A ‘Misericordia cada día’, no solo llegan los habitantes del sector, sino también llegan vecinos de invasiones y barrios cercanos como lo son Nueva Ilusión; El Talento; Paz y Futuro, entre otros.

El proceso de repartición de almuerzos inicia a las 11:00 a.m., dándoles prioridad a los niños que estudian en la jornada de la tarde; después llegan los estudiantes que estaban en clases en la mañana.  Igualmente se les brinda atención prioritaria a mujeres embarazadas y ancianos.

Las hermanas manejan un orden con fichos para la entrega de los alimentos, es un proceso que ya los beneficiarios conocen, quienes además se comprometieron a ser servidores en el comedor, repartiéndose las tareas y cumpliendo turnos.  De esta manera, ‘Misericordia cada día’, es el resultado de un trabajo en equipo de la Diócesis, la comunidad y los benefactores de buena voluntad.

La hermana Gloria Patricia asegura que el apoyo de la Diócesis de Cúcuta “ha sido muy valioso”, porque gracias a la gestión de esta Iglesia particular fueron vinculados al Programa Mundial de Alimentos y asimismo, la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, también comparte de sus provisiones con el comedor.

 

El Papa continúa su catequesis del Padrenuestro en la Audiencia General

Foto: es.zenit.org

Este miércoles 13 de febrero, el Papa Francisco en la Audiencia General de cada semana, siguió con la catequesis sobre el Padrenuestro para “aprender a rezar cada vez mejor. La verdadera oración es la que se realiza en el secreto del corazón; es un diálogo silencioso, como un cruce de miradas entre dos personas que se aman: Dios y el hombre”, afirmó el Santo Padre.

El Papa Francisco explicó cómo Jesús nos enseña a rezar con el “tú”, y no con el “yo”; porque la oración cristiana es confidencial pero también es diálogo. “En la oración del Padrenuestro decimos: “Sea santificado tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad”. Y en la segunda parte pasa al “nosotros”: “danos el pan de cada día, perdona nuestras deudas, no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal”. La oración cristiana no es individualista, sino que es un diálogo con Dios, desde y con la comunidad de hermanos y hermanas”.

Concluyendo la catequesis el Pontífice quiso plasmar esta enseñanza en los corazones y llamó a hacernos una pregunta: “¿Cuándo rezo, me abro al grito de tantas personas cercanas y lejanas? ¿O pienso en la oración como en una especie de anestesia para poder estar más tranquilo?”. Y tras hacer presente que “ese nosotros que Jesús nos enseñó”, nos hace sentir responsables de nuestros hermanos y hermanas, aseguró: “Santos y pecadores, somos todos hermanos amados por el mismo Padre”.

“La emergencia está creada, pero estamos ayudando como Iglesia”: Mons. Víctor Ochoa, ante crisis migratoria

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta, concedió una entrevista al medio internacional ACI Prensa, sobre la crisis migratoria que afecta directamente a la frontera de Cúcuta.

“No podemos estar quietos ante el sufrimiento en Venezuela”, dijo Monseñor, relatando cómo la Iglesia en Cúcuta ha adelantado acciones humanitarias, una vez estalló la problemática.

Desde entonces y a través de varias iniciativas, como la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, la Diócesis atiende a las miles de personas que diariamente cruzan la frontera.

Monseñor Víctor Manuel manifestó que Cúcuta es la ciudad colombiana con más desempleo, “más del 21% de desempleo, y tiene casi el 75% de informalidad”. Sin embargo, “la Iglesia está interviniendo humanitariamente”.

“Estamos ayudando desde hace tres años a esta crisis. Lo estamos haciendo, ayudamos a muchas instituciones en Venezuela. También con la ayuda del Gobierno de los Estados Unidos. Tenemos un consultorio médico que atiende casi 800 personas diariamente. Estamos repartiendo alimentos, estamos ayudando a personas que migran”, indicó.

El Obispo relató que en la Casa de Paso cuando se termina el alimento predispuesto para el día, “repartimos atún y pasta, o atún y arroz y un pan, para que ninguna mujer en embarazo se vaya sin comer, para que ningún niño se vaya sin comer, para que ningún anciano se vaya sin comer”.

Explicó que según las cifras del Gobierno colombiano al día cruzan la frontera entre 40 mil o 60 mil personas, pero los sábados y domingos el número aumenta a unos 80 mil. De estos unos 2.600 caminan a Ecuador, Perú o Chile. “Los demás, los otros 3.400 se quedan en Colombia”.

Santa María de Lourdes, madre eucarística y de los enfermos

Por: Sem. Luis Francisco Salazar Cucaita.  Segundo Año de Teología, Seminario Mayor San José

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Cada 11 de febrero  se dedica una oración especial por los enfermos, por aquellos que sufren en el cuerpo y en el alma.  En este día  también se celebra la memoria  litúrgica de la Santísima Virgen María en la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, a quien se consagran los sufrimientos de tantos  hermanos y hermanas que padecen alguna enfermedad.

Para llegar a la celebración  de esta memoria nos debemos  remontar   hasta el 6 de agosto de 1905 año de fundación del municipio de Lourdes  día de la Trasfiguración del Señor por el Padre Raimundo Ordoñez Yáñez, un hombre virtuoso en la fe, ardiente de celo apostólico y de gran espíritu mariano. La construcción del entonces caserío comenzó entorno  del templo  de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro,  el caserío naciente toma el nombre de Corcova,  pero rápido cambio su nombre por el de la Concepción.

Luego de un viaje realizado  por su fundador  a Lourdes de Francia, y quedando impresionado por los milagros de la Virgen, él quiso adoptar este nombre francés para su pueblo que descansa sobre la cordillera Oriental y cuyos lugares se asemejan a aquel santo lugar  donde la madre de Dios había mostrado su amor a la humanidad  por medio de santa Bernardita.

Años después bajo la tutela y el amor del padre José Rosario Duarte se descubre la manifestación  de la madre de Dios en esta tierra  y se comienza a propagar  su devoción.

La historia cuenta  que la imagen se apareció unos años antes a la fundación del municipio alrededor  del 1900,  a una humilde y piadosa  joven campesina  llamada  María Ureña  en la vereda de Volcanes, sobre una tabla de madera que era utilizada para los oficios  del hogar (algunos dicen que se usaba para hacer tabacos); sobre una rustica superficie se fue plasmando  la imagen que fue confundida por esta mujer por la de una ángel.

María Ureña,  había llegado a trabajar a la casa de Don José Ordoñez que vivía en el recién fundado pueblo de Lourdes y junto a ella llevaba su santa imagen. Luego empezó a prestar sus servicios en la casa parroquial con el padre Ordoñez, donde muere el 24 de agosto. Sus honras fúnebres fueron presididas por el mismo padre  Ordoñez quien manifestó haber recibido de manos de María  la santa reliquia y la colocó en el templo  consagrando la efigie como SANTA ROSALIA, gran protectora  de los enemigos del progreso y el bienestar social, y a quien le encomendó su quehacer pastoral y  hacer del recién fundado pueblo, un pueblo progresista.

En el año 1936 fallece el padre Ordoñez en el corregimiento Las Mercedes N.S. para entonces  la imagen ya se había introducido bajo el nombre de Santa Rosalía  en el nuevo templo, quedando  sin ningún amparo  y siendo tratado como un objeto más de la parroquia, hasta el punto de darse por perdida sin que ninguno de los sacerdotes sucesores se ocupara de buscarla o rescatarla. El 12 de agosto de 1958 es nombrado párroco el padre José Rosario Duarte.

El mismo padre Duarte en su libro titulado “EL CRISTO DE FRENTE” en su segunda parte titulada “EL CRISTO DE FRENTE EN LOURDES”  escribe “QUÉ EXTRAORDINARIOS SON LOS CAMINOS DE DIOS, SE ME PRESENTÓ  EL CRISTO CON SU SANTA MADRE”; en un rinconcito del templo, este sacerdote  halla casi olvidado  y abandonado, un nicho pequeñito y requemado  una imagen que se veneraba con el nombre de Santa Rosalía. Tomándolo en sus manos y llevándolo hacia la luz,  se encontró por sorpresa de que el fondo de esa borrosa imagen  aparecía el rostro de la Inmaculada de Murillo. Con las manos puestas hacia el pecho como sujetando un cáliz, con doce estrellas  y una corona sobre su cabeza  como nimbo de sus rostro, parecida a las imágenes de la época de la colonia.

El padre Duarte toma la imagen y la presenta sus feligreses afirmando de que no se trataba de Santa Rosalía, sino  de la imagen de la Santísima Virgen María.

Así comenzó una etapa de propagación de la fe  hacia la santa imagen, haciendo réplicas de ella y llevándolas hasta las diversas casas. El padre Duarte trasladó el retablo casi deshecho por el abandono, la humedad, y en donde la figura aparecida poco se notaba, colocándola en una de las partes laterales del templo, haciendo ver  a la feligresía  que la hoy patrona de Lourdes por medio del padre Ordoñez sale de sus humilde refugio  para bendecir y auxiliar a todos sus buenos hijos. El padre Duarte  mando  construir un monumento  con una gran fuente, de donde se tomaba el agua, entonces comenzaron a aparecer milagros y las bendiciones de la Virgen.

La misma historia puesta por escrita por el padre Duarte dice  que a  medida en que aumentaba  la veneración a la Virgen  esta aparición se hacía más evidente a los ojos del pueblo, renovándose con tintas indelebles, hasta el punto que cada día se plasma su imagen cada vez mejor.

Nuestra Señora de Lourdes es madre eucarística y de los enfermos, ella como buena madre nos enseña a llevar a Jesús en el corazón, a tenerle presente en cada situación de nuestra vida.  En ella depositemos nuestro amor de hijos para que siempre nos acojamos a su manto maternal.

Suplicamos ardientemente a la madre del cielo para que cubra y bendiga la vida de quienes con ferviente amor se acogen a su protección, en especial quienes padecen quebrantos de salud y quienes buscan el auxilio de una madre. Que María Santísima  continúe animando  y acrecentando nuestra experiencia de fe en este camino en búsqueda de la santidad.

Los Obispos del país recalcaron la necesidad de reconciliación y paz

Al finalizar la Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, los Obispos del país recalcaron la necesidad de reconciliación y paz; insistieron en que hay que combatir la corrupción, promover la equidad, la solidaridad y mantener viva la esperanza.

En el mensaje final de los Obispos invitan a seguir caminando hacia la reconciliación y la paz, “es necesario que asumamos la cultura del encuentro, que nos permite abrirnos a todos los colombianos, aceptar las diferencias y desactivar los odios y las venganzas”.  Se lee en el texto.

El Episcopado pide a la guerrilla del ELN a reflexionar sobre sus graves acciones, “con las cuales ha herido profundamente al pueblo colombiano y, sobre todo, ha roto el horizonte de confianza y de paz. Por eso, pedimos a esta guerrilla manifestaciones inequívocas de su voluntad de paz: abandonen las armas, súmense al esfuerzo de tantos hermanos que han dejado el camino de violencia y se integran a la lucha por una paz verdadera”.

Por otra parte, llaman a proteger fraternalmente al hermano venezolano, si bien agradecen todos los esfuerzos de personas e instituciones que los han apoyado, animan a seguir acogiéndolos con generosidad.

Lea el comunicado completo aquí.

Papa Francisco ofrece su intención de febrero por las víctimas de la trata de personas

La Santa Sede ha publicado el video-mensaje del Papa Francisco y su intención de oración para el mes de febrero.  El Santo Padre pide orar por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia.

El Papa Francisco asegura que “aunque tratemos de ignorarlo, la esclavitud no es algo de otros tiempos”.  Y que ante esta “trágica realidad, no podemos lavarnos las manos si no queremos ser, de alguna manera, cómplices de estos crímenes contra la humanidad”.

Obispos de Colombia manifiestan solidaridad con Venezuela

Foto: facebook.com/episcopadocol

En el tercer día de la Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, los Obispos del país redactaron una carta abierta para los Obispos y el pueblo venezolano.

Preocupados por la crisis humanitaria que vive Venezuela, el episcopado colombiano expresó su dolor por la violación de los Derechos Humanos y aseguraron continuar ayudando al hermano venezolano y promoviendo la cooperación de personas e instituciones.

Los Obispos hicieron un llamado urgente a abrir canales humanitarios que permitan aliviar las carencias del pueblo venezolano.

Descargue Carta Abierta a los Obispos y al pueblo venezolano aquí.

Diócesis de Cúcuta aclara desinformación acerca de ayudas a Venezuela

Debido a las expectativas por las nuevas donaciones dirigidas hacia Venezuela, donde el puente de Tienditas de Cúcuta es uno de los centros de acopio y a la desinformación que está circulando, la Diócesis De Cúcuta expidió un comunicado oficial.

En el manifiesto se aclara que la Diócesis desconoce la logística de la entrega de esta ayuda, y, que esta Iglesia particular auxilia al migrante de manera concreta a través de la Casa de Paso ‘Divina Providencia’ y los comedores de caridad de varias parroquias.

Descargue el comunicado aquí.